Editoriales

Trump: ¿se va o se queda?

Las supuestas violaciones de Trump serán juzgadas estrictamente en líneas partidistas...

El presidente Trump, acusado por la bancada demócrata de abuso de poder y desacato al Congreso, será sometido a una interpelación (“impeachment” en la terminología americana) que se da por descontada en la Cámara Baja, pero que será rechazada por el Senado, que es el cuerpo que juzga. En su cálculo político, el presidente, lejos de ser defenestrado, terminará fortalecido políticamente por lo que, de ser ese el resultado, la confrontación entre los antagonistas tendría un efecto de bumerán político para los demócratas.

El “impeachment” se configura por “violaciones graves y otros delitos menores” planteadas así, en forma deliberadamente amplia, por los autores de la Constitución para salvaguardar el equilibrio de poderes, fundamento del Estado de Derecho. En la historia americana solamente tres presidentes han sido interpelados y ninguno condenado. 

Las supuestas violaciones de Trump serán juzgadas estrictamente en líneas partidistas, en las cuales pesan los escenarios para las elecciones del año venidero. Trump confía que el juzgamiento será rápido y contundente, y le dará munición para ganar las elecciones de 2020 por causa del buen desempeño de la economía y el respaldo de sus fieles seguidores.