Editoriales

La tragedia venezolana

"Está haciendo falta una gran decisión continental para enfrentar el tema de Venezuela"

Más gente en los mercados que en los centros de votación. La farsa escenificada en la tierra del Libertador queda muy bien descrita con ese titular. Por eso los organismos internacionales como la Unión Europea o la Organización de Estados Americanos no reconocen un acto electoral que busca consolidar en la Asamblea Legislativa una mayoría que no tienen en la voluntad popular. La “nueva” Asamblea Nacional pretende acabar con la representación cada vez más simbólica de Juan Guaidó, aunque esta cuente con gran respaldo internacional.

Así, Venezuela entra en un periodo de absoluto sometimiento a las abusivas decisiones de la alianza político-delincuencial que ejerce como gobierno. La corrupción y el narcotráfico tienen ahora campo abierto para que impúdicamente desarrollen sus negocios. El riesgo de que su mafiosa actividad contamine a la región debería ser objeto de la preocupación continental y mundial. Es fundada la sospecha de que mucha de la agitación que conmueve el tradicionalmente pacífico devenir de nuestros pueblos, tuvo financiamiento proveniente de recursos de un círculo de gobernantes deshonestos, que se permite enviar a sus representantes como cómplices testigos de un cínico revestimiento con las liturgias de la democracia.