Terapéuticas noveleras

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Terapéuticas noveleras

"Las acciones terapéuticas no pueden ser producto del entusiasmo si no de la certeza científica"

El paso del tiempo y las experiencias generadas son, casi siempre, un gran maestro. Sin embargo, cuando a las necesidades, de diversas naturaleza, las acompaña el miedo o la esperanza sin sustento, se suele recurrir a lo insólito.

Con ocasión del riesgo real de tener un rebrote de la pandemia de coronavirus que aflige al mundo, cabe alertar a las instituciones y a las personas respecto a la búsqueda de soluciones mágicas que no únicamente no tienen valor terapéutico: pueden en ocasiones hacer daño. Así ocurrió en ámbito mundial con una serie de medicamentos que dieron lugar a intervenciones fallidas en las que participaron incluso profesionales médicos o autoridades, ya promoviéndolos o negando su uso, calificándolo de inadecuado. Poco más tarde, cuando los galenos italianos hicieron autopsias, se reivindicó la utilización de algunos de ellos pero, hasta la fecha, ninguno de los supuestamente dotados de acción contra el virus ha sido reconocido como tal por las organizaciones mundiales de salud.

El afán por curar, o lucir enterado de la última novedad, lleva siempre a errores, incluso con buena fe. Aunque para justificar los equívocos se inventan fantasiosas conspiraciones, no hay tal. Lo certero, hasta hoy, es usar mascarilla, lavarse las manos y mantener distanciamiento físico.