Editoriales

Respuestas claras

'Es inconcebible que en pleno siglo XXI, con toda la tecnología al alcance de la humanidad, se tengan que llevar miles de muestras médicas a Quito para su análisis’.

Cada día se aprecian en Guayaquil hileras interminables de personas que pugnan por realizarse las pruebas de Covid-19 en laboratorios privados, que ya no se dan abasto para atender todos los requerimientos.

Y la angustia es comprensible, en vista de que el sistema sanitario se muestra colapsado y sus representantes confundidos al no tener respuestas claras que calmen a la ciudadanía. Es inconcebible que en pleno siglo XXI, con toda la tecnología al alcance de la humanidad, se tengan que llevar miles de muestras médicas a Quito para definir la presencia de una enfermedad que ha provocado la muerte de millones de personas en el mundo. En esta crisis, cada segundo cuenta para un paciente desesperado por su salud o la de su familia cuando los síntomas comienzan a evidenciarse. De seguir así, es muy probable que el enfermo haya perdido la batalla contra el coronavirus cuando milagrosamente lleguen los resultados, por lo que es urgente que el gobierno encuentre alternativas más serias y eficientes para descentralizar los servicios. Los ecuatorianos están saturados de cifras confusas, cuando lo que realmente necesitan son insumos para garantizar su supervivencia. No se puede seguir ofreciendo servicios inexistentes, cuando la realidad en los hospitales dista mucho del discurso oficial.