Editoriales

Rendición de cuentas

Es inaudito que a estas alturas Durán carezca de un servicio tan básico, como ocurre en las ciudades fallidas; pero también es inaceptable que no existan responsables, ni tampoco soluciones.

El incendio registrado en una empresa cartonera en el cantón Durán deja algunas reflexiones acerca del manejo administrativo de los gobiernos locales, en especial de los recursos hídricos que tanta falta hicieron para mitigar las llamas. Desde hace décadas, los ciudadanos de este cantón guayasense claman por una solución inmediata ante la ausencia de agua potable, situación que no ha podido ser superada por quienes ejercieron la alcaldía, pese a las promesas de campaña tan desgastadas en los últimos tiempos. El problema surge por la ausencia de un proceso de transición serio y ordenado, con auditorías internas y externas para saber en qué condiciones se recibe el municipio, los proyectos pendientes y los resultados de lo que se hizo con el dinero de los contribuyentes. En resumen, una verdadera rendición de cuentas en la que prime la transparencia. Si las empresas privadas están obligadas a presentar sus balances anuales -otra novelería del gobierno anterior-, con más razón las instituciones públicas deben hacerlo. Es inaudito que a estas alturas Durán carezca aún de un servicio tan básico, como ocurre en las ciudades fallidas; pero también es inaceptable que no existan responsables, ni tampoco soluciones definitivas.