Editoriales

Aquí vamos de nuevo

El virus estará entre nosotros por largo tiempo y debemos aprender a vivir cuidándonos disciplinadamente para que la economía pueda reactivarse sin más retrocesos.

Con muchos países de Europa volviendo a confinamiento y un aumento de casos a nivel mundial, iniciaremos mañana un largo feriado. Las autoridades han dado prioridad a la salud, pero las repercusiones económicas por las medidas adoptadas serán inmediatas e irrecuperables. Empresas y negocios ya no resisten más la para de actividades. La baja de ventas desembocará en reducción de personal e incremento de desempleo, en una espiral sin fin. Cerrar o restringir el acceso a cementerios, playas y centros comerciales no soluciona el principal problema: la falta de conciencia de la población.

Por los vendedores de flores que se quedarán sin sus ingresos del Día de Difuntos, por el turismo que languidece y que espera visitantes en Cuenca y el resto del país, por las esperanzas de todos los comercios de recuperarse con las compras navideñas, por la tranquilidad en los hogares de tener un trabajo seguro y a todos su miembros sanos y vivos, usemos mascarilla, lavemos nuestras manos, guardemos dos metros de distancia y evitemos multitudes. Todo esfuerzo será en vano si cada ciudadano no asume su responsabilidad individual. El virus estará entre nosotros por largo tiempo y debemos aprender a vivir cuidándonos disciplinadamente para que la economía pueda reactivarse sin más retrocesos.