Editoriales

Las infecciones hospitalarias

"La pandemia debe educarnos en la prevención de enfermedades. La mascarilla y el lavado de manos tienen que continuar cuando se visita a pacientes"

Con la alta utilización de las instituciones hospitalarias públicas o privadas, es cada vez más frecuente escuchar que el paciente que fue internado en razón de una determinada patología se complicó por haber adquirido una infección en la casa de salud donde se atendía. En efecto, las infecciones hospitalarias o nosocomiales son las contraídas por un paciente durante su tratamiento en un hospital u otro centro sanitario, y que dicho paciente no tenía ni estaba incubando en el momento de su ingreso. Las más frecuentes ocurren en las vías urinarias, generalmente causadas por la necesidad de usar sondas vesicales. Le siguen en frecuencia las que se dan en las heridas quirúrgicas (infecciones de localización quirúrgica) y luego las neumonías. Normalmente se resuelven con antibióticos pero, en ocasiones las bacterias que las causan han desarrollado resistencia a los antimicrobianos. Por ello es más conveniente tomar medidas de prevención educando al paciente y a sus familiares y obviamente, al personal de la respectiva casa de salud, incluyendo sus médicos. Algunos estudios establecen relación entre estas infecciones y las transfusiones de sangre, por ello deben realizarse en un ambiente especialmente adecuado. Se recomienda cubrir el mobiliario con láminas de cobre, que tienen efecto antimicrobiano.