Editoriales

Cuestión de transparencia

La comunicación oficial carece de certezas acerca del estado del ciudadano chino que permanece hospitalizado por una infección viral.

Los casos sospechosos de coronavirus en el Ecuador pusieron en evidencia la fragilidad del sistema de salud y la ausencia de políticas claras de seguridad, aplicadas al ingreso de personas al país. La comunicación oficial carece de certezas acerca del estado del ciudadano chino que permanece hospitalizado por una infección viral, según arrojaron los últimos análisis al que fue sometido. Sin embargo, todavía falta conocer los resultados de las muestras enviadas a Atlanta, que, al menos que se sepa, no terminan de llegar. 

El temor aumenta por la repercusión de las últimas noticias acerca del avance de la enfermedad, que ya ha cobrado varias vidas en el mundo. La emergencia es tan grave que en Wuhan, China, sitio de origen del mal, se construyó en diez días un enorme hospital para tratar este tipo de dolencias. Además, la comunidad cuenta con actualización de datos minuto a minuto por parte de los responsables del área sanitaria. 

Lo mínimo que esperan los ecuatorianos es que se transparente la información a través de los canales autorizados, para no desatar alarmas innecesarias y que la sociedad tome precauciones para no poner su vida en riesgo. 

Es urgente que los hospitales cuenten con todo el contingente para enfrentar un problema, cuyas consecuencias sociales y económicas aún no se pueden cuantificar.