Editoriales

Agonía en Santa Elena

"Hay que actuar con sentido de urgencia... La economía de los balnearios de Santa Elena agoniza. Sin ingresos por no haber existido temporada playera, cada día de postergación de su reapertura los aproxima más a la quiebra"

A fines de junio se dijo que el 22 de julio se abrirían las playas de Santa Elena. Y respiraron con alivio esperanzador los propietarios de hoteles, restaurantes, tiendas… Todo el sector turístico se preparó para la reapertura haciendo adecuaciones y abasteciéndose con los productos necesarios para atender al público. Pero apenas dos días antes de la esperada fecha, un anuncio oficial echó abajo tanto esfuerzo y el uso de los escasos recursos disponibles, muchos obtenidos a través de préstamos. Las autoridades justifican la postergación alegando que hay playas que aún no cuentan con el sistema de vigilancia con cámaras y megafonía para controlar el cumplimiento de las medidas de bioseguridad y evitar la propagación del coronavirus. Por ello solo a partir del 5 de agosto se irán reabriendo, progresivamente, las playas.

Hay que actuar con sentido de urgencia e implementar ya los protocolos y tecnología que permitan la inmediata reactivación con seguridad. La economía de los balnearios de Santa Elena agoniza. Sin ingresos por no haber existido temporada playera, cada día de postergación de su reapertura los aproxima más a la quiebra. Ha pasado un mes desde que se habló de abrir las playas, tiempo que se debió aprovechar contra reloj para tener todo listo y debidamente programado.