Columnas

Altura con altura

Tuit impopular, o popular, según dónde y quién lo lea: Quito es una ciudad.

Parece una obviedad, pero no. Es una ciudad. Es decir, tiene vida de ciudad. Tiene ritmos de ciudad. Tiene una composición urbanística de ciudad. Tiene mente de ciudad. Tiene conversaciones de ciudad. Tiene transporte de ciudad. Tiene un hermosísimo y grandísimo centro histórico. Incluso ahora, desvestido de bulla y ambiente, es un lujo patrimonial. Para visitantes y residentes.

Tiene parques y se usan como parques. Otra obviedad, pero no. Un domingo por la mañana, áreas verdes llenas de gente que se distrae haciendo deporte, paseando al perro, dando simplemente una vuelta. Sin vallas. Sin planificar. Sin pedir permiso. Sin mayores aspiraciones. Lo simple es, muchas veces, también un lujo.

Hay inseguridad, hay informalidad, hay falta de oportunidades, hay embotellamientos de tráfico y hasta suciedad en algunas zonas. No es un idilio. Y aún así se respiran aires metropolitanos.

Los locales de la República del Salvador, por citar una zona, calientan la vida de los residentes de altos edificios. Hacen barrio. En plena ciudad. No hay que retirarse a las afueras, a ciudadelas amuralladas a lo largo de una carretera que va incorporando servicios y entretenimiento conforme plantean quejas los vecinos, para tener sensación de tranquilidad y, a la vez, de ocio.

Cabe la improvisación en una capital que tiene a la mano las opciones básicas que alimentan la calidad de vida sin necesidad de una logística planificada para evitar contratiempos indeseables como los robos: restauración, paisaje, zonas verdes, música, arte, cultura, deporte, lectura... Faltará más, seguro. Pero hay.

Causa envidia. Seguramente, quienes viven allí tienen tantas quejas como los empadronados en otros municipios o ciudades -administrativamente hablando- pero no tienen tanto que envidiar. Esta es una percepción desde fuera. Particular, sí. Criticable, sí. Rebatible, sí. Lo que quieran, pero Quito es una ciudad. Si va a haber ‘bullying’ regionalista como respuesta, que sea de a poquito, por favor. Con altura.