Columnas

¿Y la vacuna? A fojas cero

"Los países subdesarrollados no tienen más alternativa que ponerse a la cola de la lista de espera para obtener vacunas... Ecuador no está"

Las organizaciones sanitarias (la FDA norteamericana, la Agencia Europea de Vacunación, la Organización Panamericana de la Salud) y los expertos más prestigiosos del mundo coinciden en que tenemos que convivir con la pandemia de la COVID-19 y que no habrá relativa normalidad sino hasta que exista una vacuna confiable y se inmunice con ella a dos tercios de la población de un territorio.

Ese diagnóstico ha puesto a los países desarrollados en una carrera desesperada por fabricarlas (China, EE.UU., Rusia, Alemania, Reino Unido), o asegurarse de que laboratorios multinacionales les provean de ellas. Los subdesarrollados no tienen más alternativa que ponerse a la cola de la lista de espera o juntarse para asegurar una mínima partida de las medicinas salvadoras. Ecuador no está.

Colombia y Chile, por ejemplo, forman parte de la iniciativa Covax, un emprendimiento que junta a organismos multinacionales y entidades particulares benéficas (encabezados por la Organización Mundial de la Salud) para garantizar que la distribución de las vacunas no sea inequitativa.

Han comprado 10 millones de vacunas cada uno y es posible que obtengan un puesto preferente en la distribución. Chile agrega un plan complementario: le compró 20 millones de dosis a la multinacional china Sinovac Biotech la semana pasada y empezará a fines de mes los ensayos clínicos con 3.000 voluntarios para que se pruebe el producto Coronavac.

¿Y Ecuador para cuándo? Si le preguntan al Ministerio de Salud les dirá que ya somos parte de la Covax, que este es el país que queremos. Fin del comunicado.

Los medios replicarán eso y no preguntarán ni cuándo, ni quién firmó, ni cuántas vacunas reservó, peor cuántas pagó, como hicieron Colombia y Chile. Pero la noticia ya está. Como cuando publicaron en marzo que tendríamos 2 millones de pruebas rápidas contra la COVID-19... y solo llegaron 7 mil.

Si ni siquiera estamos en la cola de nada, y menos tenemos plan B para reservar, pagar, testear y distribuir las vacunas, ¿cuándo podremos volver a la normalidad que Colombia y Chile planean que será a finales del próximo año? ¿En 2022? ¿O Dios proveerá?