Los mensajes inútiles

  Columnas

Los mensajes inútiles

La desatención estatal de la población no puede cubrirse con mensajes estériles, que denotan irresponsabilidad económica y desconocimiento velado’.

El mensaje “Las mafias serán derrotadas”, pintado en la pared de una empresa, a pocos metros de la vía Perimetral de Guayaquil, es el mismo que muchas veces, desde 2021, ha repetido el presidente Guillermo Lasso en sus discursos, pero que no indica ninguna acción concreta en el combate de la inseguridad del país, ni hace sentir la presencia del Estado en la protección de los ciudadanos.

Ni a las mafias, ni a la violencia criminal y social, ni al machismo, se los combate con declaraciones ni mensajes pintados en paredes, más bien son recursos que arrancan reproches de indignación en unos y hasta risas de desilusión en otros, porque son expresiones inútiles que solo muestran el profundo desconocimiento que tienen quienes enviaron a pintarlo.

Las autoridades nacionales y las locales deben tomar conciencia de que sus palabras no sirven de nada si no hay concreciones ni atención a la población en sus necesidades y su bienestar.

La educación y la ejecución de planes de prosperidad, dicen los expertos, es la mejor prevención que un país puede hacer para poder salir del subdesarrollo.

Ecuador debe aprender de la transformación de Medellín, que primero trabajó en el empoderamiento social, con acciones eficaces en los barrios, y la ejecución de diferentes medidas de seguridad, que conllevaron a que todos sus actores trabajasen unidos para lograr el desarrollo del que ahora están orgullosos.

A las mafias se las derrota con una transformación educativa y cultural, con la ejecución de programas sociales urbanos de alto impacto, que eliminen la violencia e impulsen la convivencia armónica en los barrios. La desatención de la educación es la principal causa de lo que está viviendo la sociedad ecuatoriana.

Medellín construyó centros de alto valor simbólico en los sitios de mayor pobreza, violencia y densidad poblacional, creó parques-bibliotecas y centros de desarrollo cultural. ¿Cuántos centros de este tipo ha construido el municipio en Guayaquil? ¿Cuántos de estos centros han edificado los gobiernos de Quito, Cuenca y otras ciudades del país? Allí está la diferencia.