Columnas

“Guayaquil, ciudad libre”

El Congreso Nacional presidido por Fabián Alarcón Rivera me respaldó y llevó al pleno del Congreso a sesionar en Machala, por primera y única vez, para recordar los 50 años de la firma del írrito protocolo de Río de Janeiro.

Hoy 1 de octubre de 2020 se inicia la celebración de los 200 años de la Independencia de Guayaquil, culminando el 9 de Octubre (1820), para romper la dependencia como colonia del imperio español”.

Todas las regiones, interandina y litoral, granadinos de Venezuela, Colombia y españoles adeptos a la causa, conformaron el ejército libertador de Simón Bolívar, quien ordenó a Antonio José de Sucre liderar el ejército libertador.

La independencia de Guayaquil marcó el fin de la guerra de independencia de la Real Audiencia de Quito. Fue parte de las guerras emancipadoras de Hispanoamérica por los criollos de Quito, con alto estatus social y económico, que querían lograr el poder político.

El primer levantamiento de un gobierno criollo en la Real Audiencia de Quito fue el 10 de Agosto de 1809, impulsado por sectores ilustrados de la población quiteña por las ideas del prócer Eugenio Espejo.

El “Primer Grito de Independencia” no fue de la independencia sino la autonomía política de España, en poder de Napoleón Bonaparte (Francia), que tenía en España a su hermano José ‘Pepe botellas’. En estos eventos los criollos juraron fidelidad al rey Fernando VII.

Ejerciendo como diputado, 22 al 29 de septiembre 1990-1992, logré la ley de la “semana de los símbolos patrios” y la ley de enseñanza obligatoria de urbanidad moral y cívica. El Congreso Nacional presidido por Fabián Alarcón Rivera me respaldó y llevó al pleno del Congreso a sesionar en Machala, por primera y única vez, para recordar los 50 años de la firma del írrito protocolo de Río de Janeiro.

Rodrigo Borja Cevallos inició el cierre de la frontera con la presencia del presidente peruano Alberto Fujimori en la presidencia (Carondelet) en Quito, y astutamente, lo llevó al Congreso Nacional.

“Guayaquil, ciudad libre, de hermanos siempre fuertes, por ti siempre daremos nuestra vida y amor. Por Guayaquil invicto y por la costa toda, el alma entregamos con nuestra fe y pasión. Aquí estamos nosotros, la juventud porteña, dispuestos a la lucha por la federación”.