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Tenemos 2 años para salir de la Convemar

"Ecuador debe exigir a China, reparación por los daños causado por la pesca y el virus chino"

En 1954 Ecuador, Perú y Chile declaran la soberanía absoluta y exclusiva sobre 200 millas de mar territorial, incluyendo las Galápagos y su derredor. Refrendados en la ONU. No hubo objeción de país alguno. Su validez mundial e histórica es irreversible.

El 18 de febrero de 2010 el traidor de Rafael Correa suscribió la Convemar: Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. La Asamblea de Correa lo ratificó el 22 de mayo de 2012. Fue un acto de traición a Ecuador, que cedió soberanía sobre 188 millas de mar territorial.

Regaló, en perjuicio de Ecuador. 1’029.718 km² de nuestro territorio. Puso en vigencia el art. 3 que dice, “...Todo Estado tiene derecho a establecer la anchura de su mar territorial hasta un límite que no exceda de 12 millas...”. (¿?). Entrar a la Convemar es peor que la “venta de la bandera” (1895). Tenemos 2 años para salir de la Convemar.

La flota pesquera del comunismo chino aprovecha esta “zona de libre pesca” (¿?) de la Convemar. Con 300 barcos depreda nuestro mar territorial y las Galápagos. Tiene barcos de arrastre, fábricas flotantes refrigeradas. Acumula miles de toneladas de pesca.

El gobierno chino hace acuerdos oscuros con gobiernos corruptos: los chinos obtienen recursos marinos a cambio de acuerdos que prevén inversiones, desarrollo industrial y les compra sus exportaciones.

La voracidad es parte de su estrategia para dominar el mundo. La guerra biológica: “El coronavirus (COVID-19)” contra Occidente, EE. UU. y Trump pretende evitar su reelección para controlar el mundo.

Ha “comprado” cientos de miles de hectáreas en África. Somete a la economía mundial. No les importa la muerte, pobreza, desolación, robándose los recursos naturales. Solo imponer su ideología totalitaria. Las democracias libres serán destruidas.

Ecuador debe exigir a China, reparación por los daños causado por la pesca y el virus chino. En lo político: apoyar todo esfuerzo nacional e internacional, para enjuiciar por lesa humanidad al régimen comunista chino, por propagar el virus.