Columnas

Sobreviviremos (ii)

'Todos somos Ecuador y en momentos de catástrofe como este, con la unión y trabajo mancomunado, respetando las normas del COE y de las autoridades nacionales, saldremos adelante'.

Sobre las epidemias y pestes que han azotado a Guayaquil, tenemos la viruela en 1708, en plena época colonial, que cobró muchas vidas; así como también ocurrió entre 1842-1843 con la fiebre amarilla. Vicente Rocafuerte, siendo gobernador de la provincia, decretó la emergencia y dispuso drásticas medidas sanitarias para erradicar este mal que causó aproximadamente 2.073 muertos.

Al final de la Primera Guerra Mundial, en 1918, fuimos azotados por la epidemia mortal conocida como gripe española, que obligó al gobierno del guayaquileño Alfredo Baquerizo Moreno a decretar la emergencia sanitaria, lo cual salvó muchas vidas. La gripe causó más de sesenta millones de muertes en el mundo. En 1995 y 2002, se decretó la emergencia en la costa para prevenir la propagación del dengue hemorrágico. En 2009-2011, le tocó al peligroso virus AH1-N1, que no llegó a expandirse, gracias a las medidas sanitarias y controles epidemiológicos; aunque se informaron más de dos mil casos, solo se reportó la muerte de 129 personas.

Hoy, Ecuador y el mundo se enfrentan a una pandemia, como ha sido decretada por la OMS, causada por el “coronavirus” de la cepa Covid-19, que azota a la población mundial de Oriente y Occidente, de todas las etnias, edades y clases sociales. Ha afectado de mayor manera a China, Italia, España y actualmente, EE. UU. es el país que mayor cantidad de contagiados tiene. En América Latina Ecuador es uno de los más afectados, con la mayor incidencia en Guayaquil por el número de contagiados y de muertes; ya sea por ser puerto y principal puerta de entrada al país, su clima, tipo de vivienda, estilo de vida, irresponsabilidad e irrespeto a las normas.

Guayaquil y Ecuador, con ese espíritu indómito, rebelde y pujante, sobrevivirá y se levantará cual ave Fénix de sus cenizas, volviendo a florecer de la mano laboriosa y con mentalidad emprendedora de sus hijos. Todos somos Ecuador y en momentos de catástrofe como este, con la unión y trabajo mancomunado, respetando las normas del COE y de las autoridades nacionales, saldremos adelante. De esta también sobreviviremos.