Columnas

Entre la norma y la realidad

"Piden que todos contribuyan, pero que a mí y a mis amigos, agnados y cognados, no se les rebaje el sueldo o presupuesto porque es inconstitucional"

El ordenamiento jurídico es la norma de convivencia de las sociedades civilizadas, aunque como símbolo de los tiempos progresistas, la ley se usa como un punto de referencia por grupos que manosean el sistema utilizando abogados asociados que dan visos de legalidad a las irregularidades, afectando a la razón, la moral, honestidad y a la misma normatividad jurídica en su conjunto; como los casos de las acciones de protección o demandas de amparo constitucionales contra la administración pública, que casi todas son falladas en su contra, porque nadie sanciona a los corruptos, ni hacen nada para dejar sin efecto la causa de la impunidad de los jueces, que es una írrita sentencia de la Corte Constitucional del gobierno anterior, que determina que los jueces en función Constitucional no cometen delito de prevaricato, lo cual resulta inconstitucional. Esto sí dejan pasar de agache.

En tiempo de pandemia, con emergencia sanitaria y económica, existen grupos que se rasgan las vestiduras exigiendo la rebaja del gasto público, que no haya burocracia dorada, que no se pague la deuda externa y que se cargue el costo de la farra burocrática al sector privado.

Piden que todos contribuyan, pero que a mí y a mis amigos, agnados y cognados, no se les rebaje el sueldo o presupuesto porque es inconstitucional; mas está bien que se no concurra a laborar o que se rebajen las horas de trabajo, trabajando solo de manera parcial, con la mitad del tiempo y de personal. Aunque eso sí, siempre con la misma remuneración porque es una conquista laboral y es inconstitucional toda medida en contrario, así sea para salvar al país y todos sus habitantes.

En el sector privado, no importa que no haya ingresos, que no paguen, que no haya asistencia, pero que no se termine la relación laboral, que la parte empleadora venda toda la empresa y sus bienes, que quiebre y se cierre la fuente de empleo y que todos se queden sin trabajo; la norma dice que los derechos de los trabajadores son irrenunciables y no se puede terminar la relación laboral, así exista caso fortuito o fuerza mayor. Continuará…