Columnas

Educación particular estatizada

Nadie será obligado a realizar un trabajo gratuito o forzoso.

La estatización es el proceso por el cual una empresa, actividad o sector económico pasa a ser controlado directamente por el Estado.

En Ecuador, la educación es un derecho de las personas y un deber ineludible e inexcusable del Estado, el cual tiene la obligación de fortalecer la educación pública, asegurar el mejoramiento permanente de la calidad, ampliar su cobertura, infraestructura física y el equipamiento necesario de las instituciones educativas públicas; así como garantizar que todas las personas tengan acceso a la educación pública, gratuita hasta el tercer nivel. Estas son las normas que garantizan el derecho y la gratuidad de la educación pública.

La educación privada o particular responde a los derechos constitucionales de libertad de las personas para desarrollar actividades económicas en forma individual o colectiva, a la libertad de contratación, a la libertad de trabajo. Nadie será obligado a realizar un trabajo gratuito o forzoso. Además, con esta actividad privada se cumple con garantía constitucional la libertad de enseñanza, y el que las madres y padres o sus representantes tengan la libertad de escoger para sus hijas e hijos una educación acorde con sus principios, creencias y opciones pedagógicas.

Se pierde la esencia de la libertad del derecho privado al existir un reglamento que establece los parámetros para la fijación de los costos de la educación particular y su cálculo, determinándose que se debe considerar los costos de gestión educativa, administrativo, consejería estudiantil, financieros, provisión para reservas y, de existir excedentes, limita su porcentaje, como únicos componentes que deben ser considerados.

Ahora, con base en la demagogia populista y al más puro estilo de países totalitarios, se dispone por ley que bajen costos de los ingresos, sin disminución de egresos, y que puedan utilizarse los servicios de la educación particular sin pagar, controlándola directamente y trasladándole la obligación del Estado, con la diferencia de que el Estado no invierte en su financiamiento, por lo que se estaría estatizando la educación particular.