Columnas

Mentiras

'Nos engañó durante una década. Y el embuste diario originó un creciente deterioro de la confianza ciudadana en la clase política y en las instancias de gobierno'.

Si algo caracterizó al régimen de Al Ratone -además del saqueo descarado de las arcas públicas- fueron sus mentiras cotidianas. Nos engañó durante una década. Y el embuste diario originó un creciente deterioro de la confianza ciudadana en la clase política y en las instancias de gobierno. Como resultado, ahora nadie cree en la justicia, ni en el sistema electoral, ni en la Asamblea, ni…

Mejor dicho, en nada.

A esto se suma el hecho de que la sociedad hastiada y frustrada porque no encuentra un camino para resolver sus aspiraciones de tener un país mejor, ve con ojos incrédulos cómo gran parte de la banda autora del descalabro fue reciclada y mantenida al interior del gobierno. Rotaron de puesto, bajaron el perfil, pero …siguen ahí o no fueron sancionados por sus miserables atracos.

Y claro, las cosas que pasan (o que no pasan) son la simple consecuencia de eso. Los que se llevaron los fondos de la reconstrucción de Manabí, por ahí siguen libres como el viento. Tío Galito, Rolindo y su pianista; Quijada, que atracó al IESS; los ñaños que se llevaron el billete sabatino. Y mientras Alí Ratá y los 40 mil ladrones viven como millonarios, los pobres damnificados del terremoto aún se chupan el dedo en sus eternas carpas. No hay derecho carajo…

Todavía tengo fresco en la memoria el titular. “$ 70.000 millones se han perdido producto de la corrupción, según un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo”. Tonces, cuando leo que la Contraloría notifica a Al Ratone con 9,6 millones de dólares en glosas por los 261 viajes de los aviones, me siento ante un acto de santificación. ¡Pero si lo que todos pensamos es que parte de los 70 mil millones se fueron en los aviones! ¡Después de esto el ratón de Bruselas va a quedar oleado, sacramentado, bañado, talqueado y nalgueado para siempre!

Tal como quedará Odebrecht después de Arroz Verde. $ 4.409 millones en contratos, cuya coima mínima debería ser un 10 %, o sea 440 millones, se reducirán a los 33,5 millones que “acepta” la compañía. De verdad …¿creen ustedes que el ratón belga negoció tan mal? Qué pena. Yo no.