Martin Pallares | ¿Y los otros audios?
¿Será que en esos audios está la explicación de esta locura?
Es muy difícil saber, y peor aún entender, cuáles son las razones por las que el Gobierno ha decidido lanzarse al vacío, jugándosela por temas graves que ponen en riesgo la convivencia democrática en el país. Algo muy serio tiene que haber para sostener en la presidencia del Consejo de la Judicatura a una persona relacionada con narcotraficantes, como Mario Godoy, y para haber montado, sin vergüenza alguna, un golpe en el Consejo de la Judicatura, sacando ilegalmente a la suplente de Godoy y colocando como presidente del organismo a un estudiante de Derecho con antecedentes viscosos.
Como resulta tan difícil -o más bien casi imposible- entender esas motivaciones (a no ser que sean inconfesables), no queda otra alternativa que preguntarse si en los audios que el juez Carlos Serrano entregó a la Fiscalía hay elementos que puedan explicar esta desesperación suicida del Gobierno. Se trata de un número desconocido de audios que Serrano entregó a la Fiscalía como parte de su denuncia por el acoso que habría sufrido por parte del director provincial de Pichincha, Henry Gaibor, para que falle a favor del narcotraficante serbio Jzdimir Srdan.
De todos esos audios solo se ha escuchado uno, en el que se oye a Gaibor recomendando al juez prestar atención a la defensa del serbio, porque alguien que está jerárquicamente por encima de él le había pedido que transmitiera ese mensaje. Aquí es cuando la cosa se pone complicada: si es Godoy el de “arriba”, ¿por qué el Gobierno se juega tanto por él? El sujeto de marras puede ser una ficha suya para el control de la justicia, pero, ¿valía la pena lanzarse al despeñadero para salvarlo? Godoy pudo haber sido muy útil porque en el Ecuador, desde hace muchísimos años, se ha gobernado cooptando la justicia; pero de ahí a socavar los cimientos del sistema de justicia del país por su salvación resulta muy difícil de creer.
¿Será que en esos audios está la explicación de esta locura? Siempre es posible que ahí estén las claves para entender todo lo que está pasando, pero mientras la Fiscalía no los analice y los haga públicos, como manda la ley, solo se puede especular. La obsesión y desesperación por mantener a Godoy en el cargo y ahora por reemplazarlo con alguien de su misma catadura debe ser muy potente. Que esa razón esté en esos audios es apenas una posibilidad. Habrá que esperar.