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“Tras que dentran...

"…salen”, se quejaba un legislador, en referencia a la clásica estrategia de dejar sin ‘quorum’ la sesión para hacer los amarres"

…salen”, se quejaba un legislador, en referencia a la clásica estrategia de dejar sin ‘quorum’ la sesión para hacer los amarres. No voy a referirme a la vergonzosa gramática, sino al hecho de que la frase -trasladada a otra área de nuestra patética realidad- es la que tiene fregado al país, y explica el inmisericorde saqueo al que se ve sometido el Ecuador en la época del COVID-19, pues este es el único lugar del mundo en el cual, si un delincuente ingresa a la cárcel, sabe que puede quedar libre “en un dos por tres”. Por eso no le da miedo delinquir, ni siente temor de ser descubierto, que es lo que impide la comisión del delito, según explican los penalistas. Aquí… “Tras que dentran… salen”. Y en dos patadas.

Para muestra un botón: Mr. Chiri-FIFA fue condenado a 10 años de cárcel. Luego, su pena fue rebajada, modulada, desagregada, condonada y no sé cuantos “adas” más. Lo cierto es que el señor ya está en su casa sin pagar los 12 millones de multa que le impuso el juez. No importa cómo lo hicieron: se burlaron del país y de su sistema penal. Y si eso pasó, demuestra que este es lo suficientemente frágil para permitirlo. Los pillos se aprovechan de la peligrosa apertura constitucional que representan las medidas “alternativas” a la privación de libertad que en perversa, pero perfecta relación con un mentiroso código penal, establece la mentira más grande de todas en este país: la pena. Porque cuando usted lee que el cohecho tiene una pena de “uno a tres años”, nadie le explica a uno que lo que dice ahí es una mentirota, porque hay un maravilloso sistema de “atenuantes” que reducen la pena “en” un tercio. Y que pillos con título de jueces, en lugar de reducirlo “en”, lo reducen “a” un tercio, como sucedió con la vergonzosa “condena” de la exvicepresidente, “presa” entre casita y el Supermaxi. O como el legislador que -la frase resulta espeluznante- “cumple su condena en libertad”.

El problema no son las penas de 1/4 de hora que establece el COIP, sino que dichas penas se reducen a 5 minutos por la farsa llamada “garantismo penal”.

Porque… “tras que dentran… salen”.