Columnas

Cada uno un líder

'De esta adversidad saldremos con liderazgo y con la visión compartida de que juntos somos capaces de superarlo todo’.

Siempre me ha intrigado la conducta humana. Quizá si repitiera la historia de mi vida, me dedicaría a entender con mayor profundidad las motivaciones de las personas, sus reacciones, sus sueños y sus causas íntimas.

Dos lecturas influyeron considerablemente en mí respecto de aprender a conocerme: la primera fue un libro de instrucción que recibí en sexto curso del colegio, que pretendía orientar la conducta sobre sus subordinados de quien al iniciar el último año de estudios en el Liceo Naval se convertía en brigadier. La segunda lectura fue el libro El hombre en busca de sentido, de Víctor Frankl.

Yo venía experimentando durante mi vida la dura educación de mi padre, quien había crecido en un hogar muy rígido, y para rematar la construcción de su carácter, culminó sus estudios de especialización como cirujano en la Alemania nazi de preguerra. De pronto leí en el primer libro que el miedo era un instinto, que era natural sentirlo, que era anormal y peligroso carecer de él, y que lo importante era identificarlo e impedir racionalmente que se convirtiera en pánico, y que ese pavor llegara a inmovilizarte.

En el segundo libro aprendí que para crear algo, para alcanzar cualquier cosa, es imprescindible tener una visión. Cualquier cosa, por pequeña o grande que alguien logre, es el fruto de la construcción del poder de esa visión. Al final, aquello termina construyendo en cada uno de nosotros, si lo decidimos, aquellas trazas de liderazgo útiles para servir.

En primer lugar aceptar nuestras condiciones, pero por sobre todo reconocer las condiciones de aquellos que nos acompañan; sus necesidades, sus miedos, sus humanas limitaciones, sus ilusiones y sus fortalezas. En segundo lugar, construir una visión positiva, alcanzable y por sobre todo compartida. Desde entonces, cuando he sido un soldado contribuyendo a construir un proyecto, o un peón ayudando a ganar una partida de ajedrez, siempre, siempre me ha desbordado la capacidad de la gente trabajando en equipos para alcanzar objetivos. De esta vamos a salir sin duda, con liderazgo y teniendo una visión compartida.