Columnas

¿Nos debe importar GameStop?

"Lo que parece un chiste rentable, puede convertirse en una forma de destrucción de confianza en la transparencia del mercado"

Hace pocos días se produjo un evento sobre la compañía GameStop; una mediana empresa de ventas de videojuegos que como fruto de la crisis sanitaria estaba pasando un mal momento económico.

Unas semanas atrás, Ryan Cohen, un inversionista, decidió comprar una cantidad muy grande de acciones, participar en la junta directiva y reestructurar la empresa para reflotarla con un nuevo modelo de negocios más orientado a ventas en línea. De otro lado, grandes fondos de inversión decidieron apostar en contra de la empresa. La forma de hacerlo es “vender en corto”, es decir, vender acciones que no se poseen (el mercado lo permite), esperando que la acción caiga, comprando luego a un precio más bajo y marginarse la diferencia.

Lo interesante vino cuando un grupo de jóvenes enlazados a través del foro WallStreetBets de Reddit, decidieron darles batalla a los fondos, empezando una demanda inmensa de acciones, provocando que el precio se disparara de $ 18 a inicios de mes hasta $ 483 en un momento dado. La presión sobre el precio supuestamente se debió a una acción concertada de jóvenes para “no permitir que los lobos de Wall Street se salieran con la suya”; sin embargo va aflorando información sobre mensajes y comentarios de manipulación del mercado.

Esta fluctuación de precios absurda, sin atender a la evolución económica de la empresa, es muy grave, y por ello ha movilizado a la Comisión de Valores y al FBI. ¿Y por qué esto nos debe importar a los ecuatorianos? Porque dependemos muchísimo más de lo que creemos de los mercados. Hoy los productos financieros derivados como futuros, opciones o permutas, son inmensamente más grandes que los mercados de físicos. Nuestro primer producto de exportación es petróleo. Imaginen una manipulación de precios en el mercado de futuros sobre petróleo; puede quebrarnos fiscalmente. Lo mismo puede pasar en el mercado de cacao o café, claves de nuestras exportaciones, o en maíz, trigo o soya, de los cuales nuestro país toma precios referenciales.

Este no es un juego de niños traviesos, es un tema serio y le afecta a usted más de lo que imagina.