Premium

Paúl E. Palacios | El miedo paraliza

Avatar del Paúl Palacios

Hay cambios que se pueden lograr si se tiene mayoría en la Asamblea, para mejorar la lucha contra el crimen organizado

Visto a meses delante, se preguntará mucha gente las causas de la masiva expresión del votante de manera negativa a la propuesta de cuatro preguntas que hizo el Ejecutivo. Puede haber conversaciones sobre si la reacción fue de rechazo al Gobierno, pero creo que sería una evaluación muy superficial sobre el votante.

En mi opinión, el voto respondió al miedo. Ese miedo que en cada elección previa evidenció el temor de perder el dólar como moneda, o el convertirse en un país represivo como Venezuela. Ese es exactamente el miedo que movió el ‘no’ en la Consulta.

Días antes, en un error de comunicación se transmitió que los afiliados del IESS ya no recibirían prestaciones médicas, y que irían a recibir atención a los hospitales del Ministerio de Salud.

En algo que parecía lógico en una guerra muy difícil de ganar contra las mafias internacionales, se le metió miedo al votante en el sentido de que el delicado equilibrio ecológico de Galápagos sufriría con una base militar de una potencia extranjera.

Se le metió miedo al votante haciéndole creer que un cambio de Constitución implicaría el fin de la gratuidad en la educación o en la atención médica.

Se le metió miedo al votante respecto de cambios en el sistema previsional del IESS, particularmente en la edad de jubilación.

Es el miedo a perder lo poco que se tiene -de mala calidad, pero se lo tiene-, lo que hizo que mucha gente que percibe la necesidad de un cambio, no se atreva a arriesgarse.

Soy sin embargo de aquellos que creen que el ‘no’ en la Consulta quizá salvó al país de un periodo de inestabilidad, y que quién sabe lo que habría pasado en una Constituyente donde el proceso natural de un gobierno es deteriorar su popularidad.

Fue valiente apostar el capital político en una consulta popular, pero hay cambios que se pueden lograr si se tiene mayoría en la Asamblea, para mejorar la lucha contra el crimen organizado, mejorar la calidad del sistema judicial y ofrecer mejores condiciones a la inversión local y extranjera para crear empleo y crecimiento económico.

El miedo no nos puede doblegar; ojalá no se desperdicie la oportunidad.