Columnas

Sanciones contra Venezuela

"Mientras haya países que se nieguen a reconocer la realidad del gobierno de Nicolás Maduro en la socialista y bolivariana Venezuela, la unidad y peso geopolítico de Latinoamérica seguirá siendo solo un sueño"

Que el gobierno de EE. UU. imponga sanciones económicas a Venezuela es un ‘continuum’ que empezó hace ya mucho tiempo, casi desde que el comandante Chávez llegó al poder, sometiéndola a un intenso bloqueo solo comparable al impuesto a Cuba, pese a que la potencia norteamericana es una de las más favorecidas con las gasolineras venezolanas en su propio país. Pero nos referimos ahora a sanciones impuestas a la presidenta y al rector del Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE), Indira Alfonzo y José Luis Gutiérrez Parra, así como al procurador de Venezuela, Reinaldo Muñoz Pedroza, y al exgobernador de Anzoátegui, David de Lima, a quienes el Departamento del Tesoro dijo que incluyó en su “lista negra”. “Sus acciones son parte de un esquema de interferencia electoral más amplio para evitar que se celebren elecciones parlamentarias libres y justas”, explica el comunicado. Mike Pompeo, jefe de la diplomacia estadounidense, ha expresado que los sancionados ayudaron “a subvertir el acceso del pueblo venezolano a las instituciones democráticas y nombrar un nuevo CNE títere, que ha socavado la integridad de la Asamblea Nacional, la única institución legítimamente democrática que queda en Venezuela”, lo cual reduce el problema a que el todavía presidente de la Asamblea, su protegido Juan Guaidó, no sea reelecto por los nuevos integrantes de ella tras las elecciones convocadas por el CNE. Los verdaderos líderes no se desmoronan tan fácilmente. Las sanciones impuestas por el gobierno de Washington al de Venezuela consisten en que los funcionarios nombrados sean incluidos en el listado de la Oficina del Control de Activos Extranjeros del Tesoro, con lo cual todos sus bienes y activos bajo jurisdicción de EE. UU. quedan bloqueados y se les prohíbe toda transacción con individuos y entidades estadounidenses. Pero no solo EE. UU. impone estas sanciones y restricciones al capital extranjero de los sancionados. Canadá ya había sancionado a Indira Alfonzo en 2018 y a Reinaldo Muñoz en 2019.

Mientras haya países que se nieguen a reconocer la realidad del gobierno de Nicolás Maduro en la socialista y bolivariana Venezuela, la unidad y peso geopolítico de Latinoamérica seguirá siendo solo un sueño.