A río revuelto

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A río revuelto

En Ecuador el auge delincuencial tiene en situación crítica a la ciudadanía, en cuya sociedad están comprometidos ciertos estamentos de seguridad, justicia y poder

A río revuelto, ganancia de pescadores, reza el viejo refrán, significando que cuando existen situaciones dudosas hay personas que sacan beneficios de ellas.

En Ecuador el auge delincuencial tiene en situación crítica a la ciudadanía, en cuya sociedad están comprometidos ciertos estamentos de seguridad, justicia y poder; generándose la sensación de indefensión, temor y en muchos casos resignación ante el embate del hampa organizada.

Pareciera que con el tiempo nos acostumbramos a casi todo: a la corrupción en el ámbito judicial, en ciertos cargos burocráticos, en los estamentos de seguridad, y en el Legislativo; no es lo normal, pero lamentablemente viene siendo común durante los últimos 3 lustros.

Hoy llenan los titulares la práctica de las denominadas vacunas, que no son más que la extorsión proveniente de delincuentes organizados o independientes de poca monta, para “proteger” a los ciudadanos honestos en su trabajo. Extorsión que en muchos casos, tomándose el nombre de organizaciones delincuenciales, sin ser sus integrantes, se aprovechan de aquella mala fama para obtener recursos, utilizando el miedo como herramienta de extorsión; cumpliéndose así aquella máxima de que “el vivo vive del bobo y el bobo de su trabajo”.

Ya que la ciudadanía se encuentra en estado de indefensión gracias a autoridades incompetentes e ineficientes, ya sea por falta de recursos, preparación, estar contaminados por corrupción o limitados por una legislación prodelincuencial, la organización ciudadana para su autodefensa es un imperativo vital, una cuestión de supervivencia. Existen casos que así lo evidencian, cuando en redes sociales se ve a la ciudadanía capturando a delincuentes que asaltaron o intentaron extorsionar pidiendo el pago de las vacunas.

Ante la inseguridad, la solución está en la organización ciudadana para autodefenderse contra las leyes prodelincuenciales, no elegir autoridades ineptas, levantamanos descriteriados. Y ante autoridades corruptas, evidenciarlos en redes sociales. Solo así romperemos el ciclo de que los pillos ganen a río revuelto.