Columnas

Respondan primero

La dirigencia indígena, en su denominado “pliego de peticiones”, insiste en la implementación de medidas caducas propias del modelo socialista, que mermaron la economía nacional, aumentaron el riesgo país y se constituyeron en lastre para el desarrollo económico del mismo.

En los últimos 50 años hemos visto cómo el socialismo como modelo de desarrollo económico ha sido un rotundo fracaso. La caída del muro de Berlín, la perestroika que dio paso a la Rusia capitalista, China en lo económico con su capitalismo salvaje pero socialista para utilizar su aparato represor en lo político, son ejemplos de que el socialismo como modelo político económico es caduco, ineficiente e inconveniente para el crecimiento económico de cualquier nación, y en el que la única beneficiada es la dirigencia política, mayoritariamente corrupta; ejemplos: los Castro en Cuba, Maduro en Venezuela, los Kirchner en Argentina, Correa en Ecuador, mientras sus pueblos eran empobrecidos.

La dirigencia indígena de línea socialista, populista, de comunismo indigenista mariateguista, ha hecho oídos sordos a las demandas públicas realizadas por los ciudadanos, en general, y los capitalinos, en particular, de que respondan económicamente por los destrozos causados en los hechos vandálicos de octubre del 2019, cargados de abusos contra la ciudadanía, las fuerzas del orden, periodistas, etc. ¡Paguen primero los daños antes de venir con exigencias!

Si quieren el manejo de su región, háganla federada, y luego manéjenla como a bien tengan y asuman sus éxitos y fracasos. Dejen de boicotear al resto del país, que entiende que solamente con el trabajo saldremos de la situación caótica que nos dejó el fracasado modelo del socialismo del siglo XXI, del cual en sus inicios, el movimiento indígena fue parte.

De continuar en dicha actitud, tal como lo propone el Dr. Roberto López Moreno, vamos a la consulta popular con la siguiente pregunta: “¿Debe entrar en inmediata vigencia la Constitución de 1998 con las reformas anexas?”. Acabando así con los privilegios malhadados y mal entendidos por minorías que se creen con mayores derechos que el resto de los ecuatorianos.