Columnas

Oportunidades laborales

El proyecto de ley de oportunidades laborales es uno de los enigmas a descubrir, dentro de la política económico-laboral del presidente Guillermo Lasso Mendoza y su Gobierno del encuentro.

Nuestra Constitución reconoce al trabajo como un derecho, del que debe gozar el ecuatoriano en edad económicamente activa, y una obligación del Estado, generar las políticas que hagan viable acceder a dicho derecho.

La realidad es que siete de cada diez ecuatorianos está en el desempleo o la informalidad. El trabajo dejó de ser derecho para pasar a ser un privilegio, resultando el Estado incompetente y/o ineficiente en su obligación de generar políticas que incentiven el trabajo formal.

La reforma laboral se ha convertido en una carrera de obstáculos en los últimos 10 años, donde la rigidez de la norma y los excesos de los organismos de control, convertidos en los gobiernos de la revolución ciudadana en organismos de extorsión, al igual que la oposición radical de los grupos de izquierda, sindicalistas, representados en la Asamblea principalmente por UNES y Pachakutik, son algunos de los obstáculos a sortear por el Gobierno del encuentro si presenta su proyecto de ley en la Asamblea.

El presidente de la República, como colegislador puede conformar una junta de juristas que den forma a la Ley de Oportunidades, dándole la categoría de Ley Orgánica, la cual rija para las nuevas contrataciones.

Los trabajadores cuyos contratos fueron celebrados bajo la vigencia del Código de Trabajo continúan con sus derechos intactos, hasta la terminación de la relación laboral, o hasta su jubilación; así no hay regresión de derechos y menos inconstitucionalidad.

Si el espíritu del proyecto de ley es generar oportunidades de trabajo para el 70 % de la población desempleada o sumergida en la informalidad, en edad económicamente activa, que sean justamente ellos, sus potenciales beneficiarios, los que se expresen en favor o en contra de la Ley de Oportunidades Laborales. De eso se trata la democracia y esa sería la verdadera oportunidad de tener mayores oportunidades de acceder al mercado laboral formal.