Columnas

Renovar esperanzas

El gobierno actual no ha podido cohesionar un plan con ruta y meta definidas.

El inicio de año invita a renovar esperanzas. Es cierto que no hay razones para ser optimistas en un país donde la corrupción ha penetrado amplios estratos de la administración pública, pero no se puede dejar de alimentar anhelos a la espera de que en el 2020 se divise una luz que nos haga sentir que estamos saliendo de un túnel de desengaños, se reactive la confianza en el país, se revierta el creciente desempleo, se genere más riqueza y crecimiento económico. Lo contrario es allanarnos a un avance de la pobreza y eso es malo para la estabilidad democrática, la seguridad ciudadana y para alcanzar un mínimo de bienestar colectivo, indicadores que en su conjunto afectan la paz y tranquilidad de todos.

Esa dura realidad hará que simbólicamente se quemen con el año viejo hechos que repugnan, como traficar con la salud de los que más necesitan, con la adquisición de medicamentos caducados, innecesarios, a precios descomunales, cometiéndose un verdadero crimen contra la sociedad, sabiendo los malhechores en el Ecuador campea la impunidad,. Aquello explica que ante tanta denuncia de sobreprecios en obras, derroche de fondos públicos, endeudamiento desmedido, que caracterizó al anterior gobierno, no existan sanciones ejemplares, no se haya recuperado casi nada del dinero robado; en cambio la justicia de EE. UU. sí ha identificado algunos corruptos ecuatorianos.

El gobierno actual no ha podido cohesionar un plan con ruta y meta definidas, eso lo ha llevado a cometer errores y omisiones. Perdió tiempo improvisando una vicepresidenta enredada en actos reñidos con la moral y la ley, expidió un inconsulto decreto eliminando subsidios a los combustibles que desencadenó vandálicas protestas, acertó en convocar una consulta para renovar el Cpccs, aunque equivocó el camino obligando a los electores a votar por un listado de personas que no conocía. Queda para satisfacción ciudadana la labor honesta y patriótica del Dr. Julio César Trujillo, que devolvió algo de institucionalidad al país. Existe coincidencia en que el Gobierno debe terminar su mandato y que se realicen elecciones democráticas el 2021. ¡Feliz Año Nuevo!