Cartas de lectores | Día Internacional de la Mujer. ¡Esta eres tú, mujer!

Con ternura apagas angustias y brindas apoyo y paz, iluminando las almas mustias

Tú, mujer de ensoñación, que das el corazón para seguir amando; tú, brillando por doquier, con palabras hermosas, como una mariposa.

Abrazos, sonrisas, ofreces con cariño, respeto y finura. La alegría de dar en tu bella figura nos libra de momentos de amargura.

Tú, mujer de abnegación, con tus sabios consejos vas guiando el camino; mujer de gran pasión, no te cansas de amar, porque amar es tu sino.

Con ternura apagas angustias y brindas apoyo y paz, iluminando las almas mustias.

Tú, mujer de inspiración, siempre tienes razón, eres un ser divino; no descansas jamás, te entregas para cambiar destinos.

Mujer ‘de armas tomar,‘ luchas junto al hombre, armada de valor y sin temor; eres un ser blindado.

Por eso eres mujer, amiga, hermana, esposa fiel, regalando dulzura; nunca te dejas vencer, eres reina con poder. ¡Un poema hecho mujer!

Dechado de virtudes y esperanza, vaso colmado de pasión profunda, paz que derramas, musa que inunda de amor.

Abrigo cálido en noches de invierno, consuelo y calma destilan de tu ser; te entregas sin esperar nada a cambio. Cántaro de belleza que irradia luz con su presencia, abres tu corazón con optimismo; eres de la vida su gran esencia.

Símbolo de lealtad y pasión sincera que brota de tu alma; cimiento de verdad y heroísmo, derroche de libertad y civismo. Revistes el camino con fragancia, sonrisa y bondad; luchadora desafiando al destino, amiga, esposa y amante de verdad.

Madre es tu vientre aunque no germine, ánfora que conduce a la dicha; tus palabras bálsamo de ternura, abrazo puro de caricias plenas.

Pilar de la familia, cantando y vibrando, defiendes tus ideales con respeto, honor y finura.

¡Esta eres tú! Compendio de dulzura, nadie te iguala.

Dios te iluminó, savia de la vida; eres poema, y tu alma, un emblema de amor.

Myrna Jurado de Cobo