Globalización del autoritarismo

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Globalización del autoritarismo

Lo preocupante es el avance de la globalización del autoritarismo político en desmedro de la democracia representativa

La globalización es un término se acuñó en las últimas décadas como consecuencia del avance de las comunicaciones y las facilidades de movilidad a distintos lugares del mundo. Se habló de la aldea global para graficar la interdependencia de los países y su mayor intercambio de bienes y servicios. Se han incrementado especialmente el comercio y las exportaciones, que han aumentado en porcentajes superiores al crecimiento económico de los países.

Esta realidad incidió en la creación en 1995 de un organismo facilitador y regulador de los negocios transnacionales: la Organización Mundial del Comercio (OMC), que sustituye al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT). La globalización se fue ampliando a comunicaciones, actividades financieras, agricultura, servicios, y en general a todo el mercado exterior.

Lo preocupante es el avance de la globalización del autoritarismo político en desmedro de la democracia representativa. La invasión de Rusia para controlar Ucrania evidencia la solidaridad de gobiernos nacidos de "democracias electoralistas" que ejercen el poder autoritariamente, sacrificando las libertades individuales. Esta forma de gobernar adopta un capitalismo de Estado, al estilo fascista, al que convierten en propietario y decididor de todo lo que suceda en un país, fomentan la polarización política, invocan el nacionalismo, se unen personas que se autodefinen como de derecha o izquierda. Lo que les interesa es ser parte o beneficiarios del gobierno, facilitan el enriquecimiento ilícito de sus partidarios, utilizan las redes sociales, atacan a los medios de comunicación, someten a las entidades académicas, como estrategias de su proyecto.

En esta autodenominada democracia alternativa coinciden naciones poderosas poblacional y territorialmente, como China, Rusia y otros países, entre ellos en América Latina: Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, a los que se suman otros gobiernos que se identifican con esta tesis.

La democracia occidental está desafiada a defender su supervivencia uniendo esfuerzos ante esta amenaza real de destruir el régimen de Derecho.