Columnas

La educación y su reencuentro

En este programa masivo de vacunación hay que priorizar la conveniencia del reencuentro de la educación con sus aulas, sus espacios de formación y recreación; que docentes y alumnos compartan...’.

Está fuera de toda duda que la educación es la base del desarrollo individual y colectivo de una sociedad. Se sostiene que es el factor determinante del progreso económico y la condición de mejora social; aquello explica el incremento en la llamada “sociedad del conocimiento” del número de actores: docentes y estudiantes, lo que a su vez provoca escasez de maestros, aulas, equipamiento y recursos presupuestarios.

A esa realidad se agrega el problema de la subalimentación y desnutrición que padecen niños sobre todo en áreas rurales y urbano-marginales.

Los progresos cambiantes y acelerados de conocimientos y técnicas, el surgimiento de nuevos campos del saber y nuevos tipos de actividades, la evolución cada vez más rápida de las estructuras y tipos de empleo, imponen una formación general cuyo nivel es cada vez más elevado, hacer reconversiones frecuentes, comprender la importancia de una educación permanente concebida como un proceso que se inicia en edad temprana y que continúa a lo largo de toda la vida, lo cual exige articular formas escolares y extraescolares que respondan a la multiplicidad y diversidad de necesidades y aspiraciones de individuos, grupos o sociedades.

La Unesco ha planteado permanentemente igualdad de oportunidades para el acceso a la educación, a la que considera que tiene como principal misión la formación de índole moral; y toda su acción en pro del desarrollo de la misma tiende hacia la realización de tales ideales que aseguren el respeto universal: a la justicia, a la ley, a los derechos humanos y libertades fundamentales; que sin distinción de raza, sexo, idioma o religión, la Carta de la ONU reconoce a todos los pueblos del mundo.

En este programa masivo de vacunación hay que priorizar la conveniencia del reencuentro de la educación con sus aulas, sus espacios de formación y recreación; que docentes y alumnos compartan sus enseñanzas y aprendizajes. El encuentro presencial no puede ser sustituido por una educación telemática, que podría ser alternativa o auxiliar, pero es en el diálogo directo donde se expresan la conformidad o reparos entre educadores y educandos.