Hacia dónde vamos

  Columnas

Hacia dónde vamos

En todos los ámbitos de las actividades existen ciudadanos honorables, pero no encuentran propuestas los motiven a participar y unirse por un mejor Ecuador del mañana

El Ecuador se pronunció en las últimas elecciones presidenciales por fortalecer su democracia, ese fue el claro mandato popular, evitar regresar a un régimen autoritario y enfrentar la creciente corrupción caracterizó a los gobiernos de los últimos 14 años, sabiendo la corrupción es el factor más influye en el déficit presupuestario y deuda tiene el país, se busca solucionarlos con más impuestos. A esta fecha no encuentra un plan definido coherente con ese mandato, tampoco un liderazgo convocante con convicciones nos una por objetivos nacionales, apoyado con el concurso de ecuatorianos probos y experimentados, se priorizan posiciones de grupo o clientelares, no se privilegia la atención al ciudadano como debería ser.

El Ecuador vive con la recurrente promesa de un cambio que no se concreta, se mantiene un agotado modelo centralista, no hay programas definidos para reactivar la actividad productiva primaria, los problemas de la seguridad social siguen intocados, los trámites en la administración pública continúan siendo engorrosos, hay mucha inseguridad jurídica, se ha perdido la confianza en las instituciones del Estado nacional y seccionales.

Es intolerable se mantenga una proliferación de agrupaciones políticas se activan en elecciones buscando alguna cuota de poder, la Asamblea legislativa ha dejado de ser sede de debates de la situación del país y se debate en denuncias sobre cobro de diezmos.

El Presidente Lasso conversó con periodistas sobre una Consulta Popular para cambios en la Función Judicial (han habido varias con igual propósito), sin precisar qué se persigue y cómo se la viabilizaría constitucionalmente, la ciudadanía la percibe como otro globo de ensayo similar al de la “muerte cruzada”. La que si goza de garantías es la impunidad ante la falta de políticas cohesionadas con la sociedad civil para enfrentar la delincuencia en todas sus aristas, el crimen organizado continua imparable.

En todos los ámbitos de las actividades existen ciudadanos honorables, pero no encuentran propuestas los motiven a participar y unirse por un mejor Ecuador del mañana.