Medardo Mora Solórzano | Devolución del IVA
Los ahorros de un gobierno no deben orientarse a sacrificar a los que más necesitan
Por los medios de comunicación se han hecho repetidos reclamos de personas de la tercera edad quejándose de la tardía devolución del IVA, que está establecida legalmente y en consecuencia debe devolverse en el tiempo determinado en la ley.
Últimamente la queja ha subido de tono y con inocultable indignación cuestionan que los rubros sobre los cuales se hará la devolución los han reducido a ciertos alimentos, ciertos medicamentos, gastos en educación (las personas de la tercera edad ya no tienen hijos estudiando), vestimenta; es decir, prácticamente se busca eliminar dicha devolución, dando un duro golpe a quienes tienen ingresos muy precarios que apenas les alcanza para medio alimentarse y comprar sus medicamentos básicos.
Es inconcebible que no existan dirigentes políticos que se conduelan de esta situación. Preocupados únicamente por sus campañas politiqueras y enredados en pugilatos de bajo alcance, han olvidado que no puede existir una actividad política que no tenga como objetivo procurar el bienestar de la población y especialmente de los que más necesitan. Ni quienes gobiernan, ni los legisladores, ni ningún dirigente político o social ha alzado la voz para protestar por este desaguisado burocrático que busca ahorrar egresos de la caja fiscal sacrificando a los que más lo necesitan.
De nada le sirve al pueblo llano que el Gobierno exhiba propagandísticamente logros macroeconómicos, lo real es que el país se sigue endeudando, no hay seguridad jurídica, no hay inversión, sí alto desempleo, y crecen la delincuencia y las dificultades o limitaciones para subsistir. Un gobernante con un mínimo de sensibilidad debe entender que la microeconomía es fundamental para al menos paliar necesidades y urgencias económicas de amplios sectores de la población.
Los ahorros de un gobierno no deben orientarse a sacrificar a los que más necesitan, lo que debe priorizarse es fortalecer la institucionalidad, combatir la corrupción, promover que haya fuentes de trabajo, disminuir inequidades sociales; en síntesis, mejorar las condiciones de vida de la población y no empeorarla.