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Martín Pallares | Noboa: un mensaje de miedo al juez Serrano

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La reacción de Noboa es la peor señal que podía haber articulado el Gobierno: mucho más que un disparo en el pie

Cuando el país esperaba -porque se lo merece- una decisión del presidente que permitiera pensar que aún existe algún deseo de sacar a los mafiosos de la administración de justicia y del Estado, Daniel Noboa reacciona como si fuera uno de ellos: en la forma y en el fondo. En lugar de declarar una emergencia nacional y hacer un ‘borrón y va de nuevo’ luego de los escándalos que se han producido por su culpa -como el nombramiento de Mario Godoy como presidente del Consejo de la Judicatura-, Noboa se limitó a redactar un mensaje confuso y críptico en redes sociales, que perfectamente podría ser interpretado como una amenaza de muerte al juez Carlos Serrano, quien fue el que advirtió al país sobre la existencia de una mafia vinculada con el Gobierno, enquistada en el Consejo de la Judicatura, que opera para que un narcotraficante serbio no sea condenado.

Según el mensaje de Noboa, su recomendación es que Mario Godoy renuncie y que el juez anticorrupción -que renunció luego de que el narco lo amenazara y el Consejo de la Judicatura de Godoy le retirara la seguridad- pueda confirmar, por escrito, su sentencia en contra del serbio. Eso sí, dice, el Estado le dará toda la seguridad, pero “lo que no podrá es evitar la ira de las mafias ocultas del poder”.

En otras palabras, lo que el presidente está diciendo es: bueno, si ustedes quieren que Godoy se vaya y que el juez Serrano condene definitivamente al serbio, entonces háganse cargo de lo que le pueda ocurrir al juez. “No podrá evitar la ira de las mafias ocultas del poder”, advierte Noboa, como quien dice que la mafia se las arreglará para burlar la protección del Estado. Mensaje siniestro, propio del capo que envía un ramo de flores para advertir a su víctima que irá por él.

Casi al mismo tiempo y en coro, los portavoces del partido de gobierno salieron a decir, a los cuatro vientos, que esas mafias son las personas que estuvieron vinculadas con el gobierno de Guillermo Lasso, tratando de crear una cortina de humo política para evitar el señalamiento público por todo lo ocurrido. Sea cual haya sido el motivo, la reacción de Noboa es la peor señal que podía haber articulado el Gobierno: mucho más que un disparo en el pie; una declaración de soberbia en tono de amenaza. Como la de cualquier mafioso siciliano.