Columnas

Fruto sistémico

Trabajar en nosotros será siempre la mejor inversión para dar un fruto sistémico.

Hablemos de integridad, hablemos de modelos positivos que nos eleven hacia acciones proactivas y la inspiración de construir algo que produzca orgullo. Tan grave está la situación del rebosamiento de la cloaca que encontrar el tema está francamente difícil. El hoyo negro de las redes está asfixiado por el discurso de odio, la amenaza de rebrote despierta las alarmas azuzando los más oscuros fantasmas de tiempos difíciles, tiempos crudamente incomparables y el desafío más grande radica en mantener el estado de ánimo para arriba, pues es la fuerza que nos sacará de esta megacrisis.

El pronóstico de decrecimiento económico aumentó, la parada de China a la importación camarón de tres empresas ecuatorianas estaría en vías de resolverse -72 continúan- aunque huele más a jugada comercial para ajustar condiciones de venta. No es la primera vez que China encuentra un motivo para suspender a empresas ecuatorianas, es un gran mercado a quien Ecuador le debe el oro y el moro, ¿cómo no aprovecharse? De la misma forma en que pesca demasiado cerca de las costas de Galápagos infringiendo, en ocasiones, las leyes internacionales de pesca. La paradoja está en el aprovechamiento desde la tesis del comunismo, que en realidad traduce todo a las ancestrales pugnas geopolíticas.

Lo mismo con el nuevo escándalo de que Estados Unidos, Inglaterra y Canadá culpan a Rusia de querer ‘hackear’ información acerca del desarrollo de la vacuna contra el COVID.

Me ubico en los sesenta, durante la Guerra Fría, pero con internet, celular y lap top, en que la competencia por llegar al espacio llevó a Rusia y Estados Unidos a una pugna material de egos. Rusia niega los cargos, los rechaza como algo lejano, así como su “supuesta” metida de mano en las elecciones del Reino Unido. Ella responde: «No disponemos de ninguna información sobre quién podría haber atacado a empresas farmacéuticas y centros de investigación en el Reino Unido». ¿Esperábamos algo distinto? Las explosiones de censura generalizada a cualquier voz que no encaje en lo “políticamente correcto” son parte de la manipulación.

Vivimos una crisis internacional de credibilidad institucional. El líder geopolítico mundial perdió peso en manos de un presidente que claramente manosea la verdad, y antes de eso, por el carismático Obama que, a pesar de su buen ‘marketing’, no tuvo la contundencia necesaria para liderar; pero ese análisis no cabe en este espacio. China se engordó de poder en los últimos 40 años y vino para arrastrarnos. Sus cuarteles de inteligencia digital estatal erizan al más profesional de los espías y, disciplinadamente, lograron silenciar a Hong Kong.

El entorno de guerra biológica de película futurista ya se nos coló en la piel y en el país evidenciamos corrupción flagrante, mafias caraduras que “deliran” insultando nuestra inteligencia. Es allí donde se abre la oportunidad de observar lo que no funciona, de deshacernos de lo que estorba, de notar las contradicciones para rechazarlas con inteligencia. Hay honrosas y respetables excepciones que nos mantienen con algo de esperanza. Observemos detenidamente quién actúa en la premisa de que la mano izquierda no sepa lo que hace la derecha, y ¡al revés! Trabajar en nosotros será siempre la mejor inversión para dar un fruto sistémico.