La Justicia y Vicuña

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La Justicia y Vicuña

'Hay que tener autoridad moral para exigir ciertas cosas'.

Un maestro antiguo del Derecho tenía tal armonía de vida entre la ética y sus pretensiones jurídicas en los procesos judiciales que patrocinaba, que cualquier novedosa interpretación normativa a favor del cliente era tomada con mucha atención y seriedad de los jueces, es decir que era de tal magnitud la pulcritud y autoridad con la que pretendía que se apliquen beneficios de ley que nadie lo tomaba como una burla a la sociedad que exige justicia.

La sentencia dictada a Alejandra Vicuña y la pena impuesta no van de la mano con la realidad. La pena tiene como objetivo un castigo por haber actuado en contra de la ley y tiene también como finalidad la prevención general para la comisión de delitos y el desarrollo progresivo de los derechos y capacidades de la persona con condena, así como la reparación del derecho de la víctima. Así lo establece nuestro Código Integral Penal. 

Asimismo, la conducta de Vicuña está calificada como un abuso del poder de su cargo, exigiendo que se le entregue dinero y, en el caso en que se hizo entregar dinero o algún otro bien, mediante amenazas o violencia, deberá ser sancionada con mayor pena.

Así dice la ley. ¿Qué dice la historia del manejo del poder de Vicuña? Abusó de su poder para espiar a Martha Roldós grabando sus conversaciones telefónicas, haciéndolas públicas y exigiendo a la Fiscalía que sea investigada por conspiración para que sea condenada con muchos años a la cárcel. Vicuña usó su poder para mantener su puesto de trabajo sin asistir a laborar por años y años.

Todo delincuente tiene derechos humanos pero la impunidad no es un derecho humano. Quienes creemos que una justicia es posible tenemos derecho a exigir que sean sancionados por todo acto delincuencial.

Si la pena tiene por objetivo prevenir que abusos como estos pasen, tendrá que ser una pena congruente y que coincida con los elementos agravantes que la delincuente usó para el cometimiento del delito; de lo contrario, más allá de prevenir será una convocatoria a que nos sigan robando.

¡Hay que tener autoridad moral para exigir ciertas cosas!