Premium

¿Fraternos para la foto?

Avatar del María Josefa Coronel

"Hay quienes prefieren acusar al Papa de ser un partido político antes que mirarse y descubrir qué tipo de fraternos son: el de la foto o el real".

Hemos hablado tantas veces de la dignidad humana y parecería que no es suficiente. El papa Francisco nos ha planteado la gran pregunta de si somos o no fraternos, si hemos entendido lo que es la dignidad. En su última encíclica ‘Fratelli Tutti’ dice: “Todo ser humano tiene derecho a vivir con dignidad y a desarrollarse integralmente, y ese derecho básico no puede ser negado por ningún país. Lo tiene aunque sea poco eficiente, aunque haya nacido o crecido con limitaciones. Porque eso no menoscaba su inmensa dignidad como persona humana, que no se fundamenta en las circunstancias sino en el valor de su ser.

La visión tan humana de Francisco nos hace notar qué pasa si no trabajamos para ese desarrollo, y nos advierte expresando que: “Cuando este principio elemental no queda a salvo, no hay futuro ni para la fraternidad ni para la sobrevivencia de la humanidad. Hay sociedades que acogen parcialmente este principio. Aceptan que haya posibilidades para todos, pero sostienen que a partir de allí todo depende de cada uno. Desde esa perspectiva parcial no tendría sentido «invertir para que los lentos, débiles o menos dotados puedan abrirse camino en la vida».

Se piensa en rentabilidad, solo en ello. Y continúa diciendo: “Hay quienes nacen en familias de buena posición económica, reciben buena educación, crecen bien alimentados, o poseen naturalmente capacidades destacadas. Ellos seguramente no necesitarán un Estado activo y solo reclamarán libertad. Pero evidentemente no cabe la misma regla para una persona con discapacidad, para alguien que nació en un hogar extremadamente pobre, para alguien que creció con una educación de baja calidad y con escasas posibilidades de curar adecuadamente sus enfermedades. Si la sociedad se rige primariamente por los criterios de la libertad de mercado y de la eficiencia, no hay lugar para ellos, y la fraternidad será una expresión romántica más”.

Hay quienes prefieren acusar al Papa de ser un partido político antes que mirarse y descubrir qué tipo de fraternos son: el de la foto o el real. ¿Usted, qué opina?