Columnas

¡Adelante mujeres!

Qué ejemplificador para Ecuador que en medio de amenazas a nuestra sobrevivencia física y moral, existan mujeres líderes, valientes y honestas.

Qué ejemplificador para Ecuador que en medio de amenazas a nuestra sobrevivencia física y moral, existan mujeres líderes, valientes y honestas.

Observaciones internacionales sobre Jefas de Estado destacan su manejo durante el COVID en Europa, Asia y Oceanía. Somos un recurso invalorable de nuestra especie, disminuido, pero con brillantes excepciones en variados campos del accionar humano. No competimos con los hombres respetuosos/avanzados y valoramos los que marcaron la historia. La voz masculina divorciada de la femenina es una aberración social que persiste.

En este surrealista Bicentenario, Guayaquil dio muestras de resiliencia y creatividad. Bravo a nuestra Alcaldesa, nuestra Directora de Turismo, nuestra Directora de Inclusión, entre otras. Bravo a nuestra Prefecta Provincial. Bravo a nuestra Vicepresidenta y nuestras Ministras.

No aplaudo la “perfección” y reivindico mi derecho a discrepar en sus decisiones, acciones puntuales y opinar. ¡Pero bravo y sigan adelante!

La filósofa, sicóloga y feminista Carol Gilligan, de Harvard, en sus investigaciones publicadas en el libro “Una voz diferente”, hizo tambalear los cimientos de la Psicología en su búsqueda de los modelos y secuencias del desarrollo moral de los seres humanos.

La mayor parte de conclusiones, en esta área del conocimiento, se basaban exclusivamente en voces masculinas, reconociendo a éstas el predominio de la racionalidad y ubicando a las mujeres en el exclusivo terreno de lo emotivo. La reacción espontánea femenina, usualmente responde a lo relacional, lo que se denomina la ética del cuidado frente a los demás. Según la filósofa española Victoria Camps, “Gilligan ha conseguido dar un giro al marco conceptual del patriarcado y diseñar un nuevo paradigma...” ensanchando el horizonte de la ética y de la democracia.

¡Mujeres ecuatorianas, de toda nuestra geografía, de todos los estratos y de todas las ocupaciones, siéntanse valiosas por lo que son, no asuman caricaturales rasgos masculinos, no utilicen la deshonestidad, ni el halago, ni la seducción para ascender... eso atrasa nuestra causa!