Columnas

Abril 11

"Con la población en su mayoría vacunada, será posible la reactivación económica del país.  Otra prioridad es dinamizar la agricultura, construcción y una mayor inversión en las áreas minera y petrolera"

Será una fecha histórica, de un triunfo electoral inédito, a pesar de que algunos pronósticos y encuestas siempre favorecieron al candidato socialista.  Es un resultado que marcará el fin de una etapa nefasta para la historia del país. Han sido 14 años azarosos, de continuos atropellos, abusos, división de clases, injusticias, persecuciones y muchos delitos que no se terminan de dilucidar. Innumerables casos de peculado y malversación de fondos públicos, que no se conocen en toda su magnitud y que todavía no se han podido recuperar.

Uno de los protagonistas claves de esa gesta electoral, Jaime Durán, afirmó en un reciente artículo, que en contra de todas las predicciones, Lasso ganó la segunda vuelta electoral. Le reconoce, a diferencia de muchos otros asesores que se ufanan de poner presidentes, “que el único responsable del éxito o fracaso del resultado electoral es el propio candidato”. Le atribuye el tesón, la capacidad para interpretar los anhelos del electorado y su acertada conducción del equipo que lo acompañaba. Añade, “en vez de darse por vencido, redobló sus esfuerzos, dio un giro radical a la campaña”.  El mérito de la victoria fue indudablemente de GLM, que supo inspirar confianza en el electorado vacilante e indeciso, y logró que los votos de los más humildes, de las comunidades rurales de la Sierra, Oriente y Galápagos, le dieran finalmente el triunfo, en las mismas provincias donde Yaku Pérez había triunfado en primera vuelta.

Hoy, muchos le recomiendan qué hacer al presidente electo y cuáles deben ser sus prioridades. No es mi intención redundar, pero sí felicitarlo por los nombramientos anunciados. Ojalá ratifiquen a las embajadoras en Estados Unidos y Perú, que vienen haciendo una gran labor.

A su vez, debemos contribuir al gran encuentro nacional e infundir confianza, de tal manera que nos dediquemos a trabajar y reactivar las actividades productivas, con más ahínco y empeño que antes. 

El ofrecimiento de dar prioridad a la vacunación en los primeros meses es un acierto, que permitirá controlar los efectos devastadores de la actual pandemia. Con la población en su mayoría vacunada, será posible la reactivación económica del país.

Otra prioridad es dinamizar la agricultura, construcción y una mayor inversión en las áreas minera y petrolera. Una posibilidad concreta, es iniciar o delegar la ejecución urgente del proyecto Puente Sur de Guayaquil, que unirá diversas vías, desde Durán, Babahoyo y Naranjal, beneficiando a todo el país, en especial las zonas Sur, Austro y Oriental. 

Igual prioridad deberían tener, reparar otras importantes carreteras, vía diferentes concesiones, entre ellas, la del tramo Bucay-Pallatanga-Colta, que está en muy mal estado, prácticamente destruida.  Existen muchas otras vías en las mismas condiciones, que de reconstruirlas, permitirían igual, mejorar las comunicaciones y vialidad, al mismo tiempo que generar mayor empleo, reactivar la economía y la producción del país.

Los acuerdos legislativos son convenientes, pero deben hacerse en la medida que no comprometan la gobernabilidad e independencia del gobierno y no traicionen el sentir de las mayorías, expresado recientemente en las urnas.