Pedigüeñería

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Pedigüeñería

Ahora, impúdicamente negocian viceministerios, piden hospitales, prebendas, cargos y hasta dinero

Como ministro de Salud empecé a recibir la visita de miembros de la H. Cámara de Representantes -equivalente de la actual Asamblea Legislativaen busca de favores, no en beneficio de sus electores o jurisdicciones, sino para satisfacer sus aspiraciones personales o las de sus parientes o amistades, hecho que se repite a lo largo de la historia.

Jamás pidieron hospitales, pues me esmeré en llenar los cargos de acuerdo con la Ley de Federación Médica, mediante concursos y sin que los elegidos organizasen el tráfico de influencias así como las mafias actuales. La gestión hospitalaria se dignificó y los resultados fueron ampliamente satisfactorios y rentables.

Los honorables revisaban los presupuestos provinciales y nacional del MSP para detectar los rubros para obras en salud que solicitaban para que las ejecuten sus compadres y las vacantes existentes para llenarlas con su "gallada".

Cuando algún compañero de gabinete me solicitaba algún cargo, le respondía que en caso de igualdad de condiciones daría preferencia a su pedido, pues mi obligación era la de llenar las vacantes con candidatos idóneos y competentes. La jerarquía y el respeto hacia el portafolio fueron impresionantes.

Un día me visitó el Representante C. A. A.., quien me manifestó que yo no daba "nada" a los de la oposición, ni tampoco a los del partido de gobierno y aliados, y que me iban a interpelar por ello; a lo cual respondí, que estaba preparado para responder cualquier inquietud o pregunta. Él me indicó que eso no contaría para nada pues ya habían contabilizado los votos y que sin importar mis respuestas, mi destitución era un hecho. No se atrevieron a interpelarme.

Ahora, impúdicamente negocian viceministerios, piden hospitales, prebendas, cargos y hasta dinero; es decir, que los apetitos legislativos han ido 'in crescendo' y que la voracidad de los 'ilustres', así como el deseo de obstruir todo y contribuir a la destrucción de la patria no tienen límites y que cual hienas hambrientas están listas para lanzarse sobre esta pobre presa tricolor y despedazarla sin ningún empacho. 

Y sigo andando...