Justo homenaje

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Justo homenaje

La gravísima situación de las casas de salud en materia de provisión de medicamentos e insumos se debió al nombramiento “a dedo” de los gerentes o directores, casi todos carentes de preparación y experiencia.

A inicios de la semana, la Comisión de Transformación del Hospital de Especialidades Teodoro Maldonado Carbo, procedió a la develación de una placa en reconocimiento de la brillante gestión del Sr. Dr. Francisco Huerta Montalvo.

La gravísima situación de las casas de salud en materia de provisión de medicamentos e insumos se debió al nombramiento “a dedo” de los gerentes o directores, casi todos carentes de preparación y experiencia, y nombrados por políticos que instalaron allí sus feudos, lucrando voraz y miserablemente de sus presupuestos, haciendo compras innecesarias y a precios exorbitantes en atención a las suculentas comisiones que se repartían a vista y paciencia de la ciudadanía, que absorta contemplaba este cruel despojar unido a una atención medica inoperante y hasta agresiva en contra de los usuarios.

Pancho Huerta, con ese genoma de líder, pasó a dirigir la Comisión señalando su rumbo y accionar y se lograron introducir una serie de medidas con miras a mejorar la calidad de gestión.

Se concluyó que una de las causas del descalabro estaba dada por el paso de directores generales que asaltaron a la institución y que deben someterse a un examen especial por parte de la Contraloría, así como la absurda presencia de vocales prorrogados que, al seguir en funciones, favorecieron procedimientos perjudiciales para el IESS, por lo que debían ser reemplazados ‘ipso facto’.

Galénico, todos disfrutamos de su condición de hombre sencillo, jovial y de mentalidad brillante dadas sus características de libre pensador, quien en todo momento hacía sentir su desprecio hacia el poder, el dinero y un delirio persecutorio hacia todo lo que tuviese olor a corrupción.

Tributo al hombre ejemplar que, honrando a Esculapio, fue un humanista a carta cabal, así como un intelectual de cepa, periodista noble y de fuste que jamás se doblegó ante intereses protervos, cumplió como diplomático y a cabalidad como político, pródigo en bondad y virtudes excelsas, propugnando el deber de enseñar a todos a ser ciudadanos cual misión impostergable. Su recuerdo será imborrable.

Y sigo andando…