Columnas

Botados SOS

'¡Qué poca capacidad de nuestras autoridades! ¿No han comprobado acaso cómo Israel y México repatriaron a los suyos y les impusieron la cuarentena en sus domicilios?'.

Debido a esta pandemia del Covid-19, algo extremadamente grave se ha producido ante la situación de los ecuatorianos abandonados a su suerte en diversos lugares del globo y que debido a las disposiciones de diferentes autoridades no pueden retornar al Ecuador.

El primer vuelo organizado por el Ecuador, que de “humanitario” no tuvo absolutamente nada, contemplaba el retorno de madres embarazadas, niños y personas con discapacidades.

Debemos enfatizar que los repatriados estaban en condiciones de inopia total ya que carecían de alojamiento, algunos pernoctaban en los parques, tenían problemas severos de alimentación y se les habían agotado prácticamente todos sus recursos económicos; en esas condiciones tuvieron que pagar cada uno entre 1.000 y 2.000 dólares por el pasaje de retorno.

A su regreso debían hacer la cuarentena y dictatorialmente los internaron en hoteles de la capital donde una familia de 4 personas debía cancelar según la tarifa US$ 1.680 por los 14 días de encierro.

¿Pueden ustedes imaginarse el panorama para estos viajeros que regresaban en un estado catastrófico personal, familiar, físico, emocional y económico, el enfrentar un encarcelamiento en un ambiente extraño y sin recursos?

La ministra Romo haciendo gala de una falta de sensibilidad absoluta, amenazó con retrasar estos vuelos “humanitarios” debido a que algunos de los recluidos en hoteles se habían fugado. Se imaginan ¿cómo se sentiría una familia originaria del recinto Jumón encarcelada en ese ambiente y sin dinero?

¡Qué poca capacidad de nuestras autoridades! ¿No han comprobado acaso cómo Israel y México repatriaron a los suyos y les impusieron la cuarentena en sus domicilios, donde recuperaron la paz espiritual al estar recogidos en un hábitat conocido y agradable?

Todos hemos leído los informes de Contraloría acerca de los viajes fantasmales del avión presidencial, sin pasajeros y sin conocimiento de la DAC, financiados con nuestros bolsillos. ¿Será posible que en un acto de conmiseración se los traiga gratuitamente en un avión de TAME y se los recluya en su domicilio?

Y sigo andando…