Columnas

Quino no se va

Al final coincidirán conmigo en que, de la tierra de Messi, Maradona, Fangio y Gardel, nos llegó Quino, y no se va. Vive en nosotros.

Y sencillamente no puede irse quien nos acompañó llegando en el ingreso a la adolescencia. Fue cuando apareció Mafalda en nuestras manos, la mítica niña filosófica- política con sus historietas. No estoy segura en qué momento pasó a nuestra mente y nuestro corazón. Su forma de interpretar la vida: a través de sus historietas construía semana a semana una marca indiscutible, con elementos tan importantes como la política, la democracia y las dudas existenciales, así como por su característica inocencia de una niña en una época turbulenta para América Latina. A través de sus rectángulos llenos de análisis del juego geopolítico entre Estados Unidos y la Unión Soviética, Mafalda nos permitió retratar el anhelo intrínseco de la libertad, entre el odio a la sopa, a la injusticia y el amor a los Beatles y al Pájaro loco.

¿Qué nos enseñó Mafalda? Que la familia es la base de la vida y todo lo importante ocurre alrededor de ella y de las vivencias en comunidad. Que también tendremos en nuestras vidas a un Manolito, el emprendedor y luchador trabajador, atendiendo la tienda de abarrotes de su padre; o una Susanita, la amiga que nació para ser esposa y madre; o una Libertad, identificada con las causas radicales del feminismo, ecologismo y la lucha social; o un Felipe, que odie y sufra por ir a la escuela o ir a trabajar; o un Guille, que cuando creías que todo estaba en orden, llegaba a tu vida para ponerla de cabeza.

¿Se identifican con alguna de estas frases? “La vida es linda, lo malo es que muchos confunden linda con fácil”, o “Si vivir es durar, prefiero una canción de los Beatles a un long play de los Boston Pops”, o “Como siempre, apenas uno pone los pies en la tierra se acaba la diversión”, o “¿Qué importan los años? Lo que realmente importa es comprobar que al fin de cuentas la mejor edad de la vida es estar vivo”, o “¡Paren el mundo que me quiero bajar!”.

¡Esta es Mafalda… Este es Quino! A la nueva generación, vayan y compren sus historietas. Al final coincidirán conmigo en que, de la tierra de Messi, Maradona, Fangio y Gardel, nos llegó Quino, y no se va. Vive en nosotros.