Cuba libre

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Cuba libre

Para muchas comunidades la globalización es un problema de competitividad, pero a Cuba parece que la va a favorecer en la búsqueda de su libertad.

El internet ha sido un aliado para que los ciudadanos cubanos, tras su encierro de más de 60 años, puedan por fin lograr una emancipación y el derecho a mejorar su calidad de vida. Siguen teniendo problemas porque el gobierno que controla todos los medios de comunicación incluido el internet, que prenden y apagan de acuerdo a su criterio, aislándolos.

Cuba es un símil para tantos países que han construido muros, como Alemania Oriental, donde si trataban de escapar les disparaban; todo por una ideología. Igualmente, Cuba es una isla donde la probabilidad de huir es muy difícil; o mueren ahogados o van presos. No se sabe la cantidad de detenidos políticos existente, ni cuántos han muerto solo por pensar diferente.

Cuba fue el primer territorio americano donde los españoles llegaron. Después vino la conquista, la colonización y la esclavitud. Los españoles hicieron de los africanos esclavos, llevándolos a Cuba para explotarlos, sin derechos y viviendo en condiciones de pobreza extrema. Jamás Cuba ha podido ser libre. Lo fue hasta que los españoles llegaron. Céspedes y Martí trataron de buscar un camino para que Cuba logre independizarse, pero no lo lograron. Batista se nombró jefe de las fuerzas armadas con un golpe de Estado en su primer mandato. Después volvió, ganando de forma irregular, suspendiendo las libertades políticas e implementando un gobierno represivo de torturas y ejecuciones. Nuevamente un símil en la historia con diferentes protagonistas. Fidel Castro liberó al pueblo cubano de un dictador, pero estranguló a su población, nacionalizando la economía, empresas y propiedades. Rompieron relaciones con EE. UU. y solo comercializaban con URSS, China y Venezuela. Llegaron a un aislacionismo y por ende a un bloqueo por parte de EE. UU., que los ha llevado a una pobreza multidimensional.

Cuba libre para que por fin los cubanos puedan elegir, decidir, competir, sin que ningún gobernante les imponga cómo vivir.