Columnas

Los talibanes se tomaron Afganistán

Afganistán ocupa la primera plana de las noticias internacionales. Las grandes potencias están resignadas a que los talibanes se hayan apoderado de ese país; buscan fórmulas para salvar a sus ciudadanos y gestionan nuevos plazos para que les permitan recogerlos por vía aérea, desde el aeropuerto de Kabul, que se ha convertido en un verdadero caos.

Haré un recuento de esta nación, pobre y sin salida al mar, que ha vivido en constante guerra casi 40 años. Primero, el Imperio británico por los 1800, lo invadió y mantuvo como colonia. Luego le otorgó la independencia. En 1978 los soviéticos lo invadieron para sostener a un gobierno comunista. Tras 20 años de lucha se retiraron con pérdida de hombres y armas. Luego vinieron los talibanes, que surgieron a principios de 1990 en el norte de Pakistán, en seminarios religiosos pagados por Arabia Saudita, donde se predicaba la línea dura del islam sunita. Cansados de luchas internas, después de la expulsión de los soviéticos, la población afgana en general recibió con buenos ojos a los talibanes cuando aparecieron por primera vez. Su popularidad inicial se debió en gran parte a su éxito erradicando la corrupción, frenando la anarquía y trabajando para que carreteras y áreas bajo su control fueran seguras, impulsando el comercio. Introdujeron castigos acordes a su estricta interpretación de la ley islámica: los hombres debían dejarse barba y las mujeres llevar burka. Prohibieron la televisión, la música, el cine, el maquillaje y desautorizaron que niñas de 10 años o más fueran a la escuela. En 2011, con la destrucción de las Torres Gemelas, EE. UU. invadió Afganistán, persiguiendo a los caudillos talibanes hasta dar con Osama bin Laden. Pasados 20 años decidieron retirar sus fuerzas considerando que se estaban sacrificando en territorio extranjero y con costo de millones de dólares, dejando como los soviéticos gran cantidad de armas modernas que fortalecen a los talibanes. Hoy estos tienen la mayor parte del territorio bajo su control y la capital, Kabul. EE. UU. retiró a sus tropas y a quienes colaboraron con ellos, y gran cantidad de afganos quieren abandonar el país. Debido al acto suicida contra el aeropuerto en plena evacuación, en el que murieron al menos 90 personas, entre ellos 13 estadounidenses, el presidente de EE. UU. Joe Biden dijo: “No lo olvidaremos, no lo perdonaremos; los perseguiremos y haremos que paguen por esto”. Mas su popularidad está ahora muy cuestionada. Se considera que es una derrota para el país, como Vietnam.

Millones de afganos buscan asilo en Europa Occidental y América, mientras los talibanes tratan de formar su gobierno. El Consejo de Seguridad de la ONU permanece callado.