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La primera república negra: Liberia

Los símbolos de su Estado: su bandera, lema y escudo de armas, y la forma de gobierno que eligieron reflejan su trasfondo estadounidense.

Ellen Johnson-Sirleaf, primera mujer jefa de Estado en África.
Ellen Johnson-Sirleaf, primera mujer jefa de Estado en África.Cortesía

Liberia se encuentra en la costa occidental africana, a orillas del océano Atlántico. Limita al oeste con Sierra Leona, al este con Costa de Marfil y al norte con Guinea. Su población es de 3’283.000 hab.

La mayoría de los negros, que fueron liberados por el Congreso de Virginia en el año 1800, fueron considerados como individuos perjudiciales y peligrosos para la sociedad. Los representantes de la American Colonization Society compraron 12.800 km2 en Liberia a los jefes de las tribus asentadas en ella. Este contrato garantizaba la perpetuidad. 

El 26 de julio de 1847 los colonos estadounidenses declararon la independencia de la República de Liberia. Los colonos consideraban África su tierra prometida, pero no se integraron en la sociedad africana. Una vez en África se referían a sí mismos como americanos y se les reconocía también así por las autoridades coloniales africanas y británicas de la vecina Sierra Leona. 

Los símbolos de su Estado: su bandera, lema y escudo de armas, y la forma de gobierno que eligieron reflejan su trasfondo estadounidense.

Las prácticas religiosas, costumbres sociales y normas culturales de los colonos estadounidenses tenían sus raíces en el sur estadounidense, anterior a la guerra civil. Estas ideas influyeron sobre la actitud de los colonos hacia los pueblos nativos africanos.

La nueva nación implicaría la coexistencia de los colonos y de los africanos, que serían asimilados en ella. La fundación de Liberia recibió el apoyo económico de grupos religiosos y filantrópicos estadounidenses, y disfrutó de la cooperación extraoficial del Gobierno de los EE. UU. El Gobierno de Liberia, que tomaba como modelo el estadounidense, tenía una estructura democrática.

En 1877 el partido True Whig monopolizó el poder político del país y las luchas por este se daban dentro del propio partido, cuyo candidato obtenía la presidencia. Debido a las dos guerras civiles (1989 y 1999) sufridas, la economía se vio enormemente debilitada, llegando a haber una tasa de desempleo del 85 %. Tras la finalización del conflicto se reanudaron las principales exportaciones: mineral de hierro y caucho, y el desempleo comenzó a bajar.

Dos acontecimientos jugaron un papel importante en alterar el aislamiento que Liberia se había impuesto. El primero fue la concesión en 1926 de una gran plantación de la empresa Firestone. El segundo ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial, cuando EE. UU. empezó a proporcionar asistencia técnica y económica, lo que permitiría a Liberia progresar económicamente e introducir cambios sociales.

Golpe de Estado, 1980. Después del golpe de Estado en el que mataron a William Tolbert Jr., que había sido presidente durante 9 años, bajo la denominación de Concilio de Redención del Pueblo, su dirigente Doe y sus aliados consiguieron el control del Gobierno y acabaron con la primera república liberiana. Doe fue el primer jefe de Estado de Liberia que no provenía de la élite américo-liberiana. A principios de la década de 1980, EE. UU. proporcionó más de 500 millones de dólares para expulsar a la Unión Soviética y para asegurarse los derechos exclusivos de uso de los puertos y tierra.

Guerras civiles. Empezaron a finales de 1989. Doe fue depuesto y asesinado por las fuerzas de la facción liderada por Yormie Johnson y miembros de la tribu Gio. Se estiman más de 200.000 muertes en las dos guerras. El conflicto se intensificó a mediados de 2003 y la lucha se desplazó hasta Monrovia. El 2002 surgió el movimiento Mujeres de Liberia por la Paz, coordinado por Leymah Gbowee, con miles de mujeres cristianas y musulmanas, que forzaron la resolución de la Conferencia de la Paz, lo que en 2003 puso fin a la Segunda Guerra Civil Liberiana.

Hija del primer indígena liberiano electo en una legislatura nacional: Ellen Johnson-Sirleaf, que nació en la Liberia rural, fue aclamada por ser la primera mujer jefa de Estado electa de África. Su victoria concentró la atención internacional. Antigua empleada del Citibank y del Banco Mundial, trata de lograr que la deuda externa, de 3,5 millones de dólares, sea cancelada, y está también invirtiendo y participando en los esfuerzos de reconstrucción.

Un nuevo ingreso. Liberia ha utilizado, como otro ingreso para el fisco el otorgar el sistema de banderas de conveniencia, el cual proporciona a los armadores un medio para sortear las estrictas legislaciones nacionales (europeas y norteamericanas) en materia laboral.

La historia moderna de las banderas de conveniencia comenzó en el siglo XX, cuando los armadores norteamericanos, para evadir unos impuestos considerados abusivos y unos costos crecientes de la mano de obra, empezaron a matricular sus barcos en Panamá2, y poco después en Liberia, considerados entonces -ambos países- prácticamente protectorados norteamericanos. 

Conclusión. Pese a que el grupo norteamericano al trasladar a parte de su población negra a este país, que ellos crearon, lo hicieron para imponer el sistema democrático como un ejemplo a muchas colonias africanas que existían en esa época, aunque lo lograron en un primer momento, se impuso el sistema tribal y pronto los líderes que aparecieron se trabaron en guerras fratricidas, rompiendo a la fuerza los intentos de democratizar el país.