Un presidente, presidente

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Un presidente, presidente

Fue un discurso valiente que demuestra que en un país latinoamericano, si hay voluntad, sí se puede gobernar

Mientras un grupo de políticos han tenido una reunión virtual en Venezuela, en el Foro de San Paulo, con el objeto de planificar en sus países la forma de desestabilizarlos, aprovechando la debilidad económica, generando movilizaciones masivas, revueltas y proponiendo reformas constitucionales para facilitar la toma del poder, se congratulan de estar arrinconando al imperialismo, de la desmitificación de las religiones, de promover el aborto libre y el consumo de drogas como parte del desarrollo de la personalidad y más fórmulas de este género.

En El Salvador gobierna Nayib Bukele, que ha impuesto el orden en su país y por ello ha logrado 85 % de aceptación. Tuve la oportunidad de conocer El Salvador en una reunión internacional privada de Bolsa de Valores. San Salvador estaba llena de negocios con franquicias de las mejores tiendas de Estados Unidos, se notaba mucha prosperidad, pero existían problemas de grupos de delincuentes organizados y bien armados, como las maras, que mataban, chantajeaban y manejaban el comercio de las drogas.

Hoy Bukele se mantiene como el mandatario mejor evaluado de América Latina, cuando ya han pasado dos años y ocho meses desde que comenzó su gestión. Sus esfuerzos para mejorar las condiciones de vida de los salvadoreños permiten llegar a estas evaluaciones. Gracias a su visión ha sido posible reducir la criminalidad a niveles históricos y tener los dos años más seguros de los que se tiene registro. El Plan Control Territorial ha mitigado la incidencia de muertes violentas y otros crímenes, en favor de la convivencia en las comunidades y de la economía.

La estrategia gubernamental para enfrentar la COVID-19 ha protegido millares de vidas y mantiene al país como los menos afectados por la pandemia. Siempre relacionado con salud pública, el Gobierno mantiene trabajos de mejora en las unidades de salud, en la red pública de hospitales y en los centros de atención del Seguro Social. Ya comenzó la implementación de la Ley Nacer con Cariño, que garantizará un mejor desarrollo para las futuras generaciones, con atención digna, de calidad, moderna y humana para las familias que esperan un bebé.

El Gobierno ha logrado la transformación del sistema educativo público, con la distribución de computadoras y planes de conexión a Internet para todos los estudiantes y los docentes.

Por su lucha contra la delincuencia y la drogadicción ha sido acusado ante la OEA y el sistema de defensa de derechos humanos. En un discurso contundente les dijo que vengan a poner ellos orden a los delincuentes y narcotraficantes, a quienes han pretendido defender. Fue un discurso valiente que demuestra que en un país latinoamericano, si hay voluntad, sí se puede gobernar.