Columnas

No olvidemos el peligro del terrorismo

Las fronteras son simples referencias, no hay aduanas y casi todos tienen como moneda el euro.

Ante la ineficacia de la ONU, el fracaso de los países latinoamericanos que han formado varios organismos para combatir los males que los aquejan y buscar un manejo conjunto y eficiente de los problemas comunes, sigue siendo la Unión Europea (UE) el organismo internacional más completo, formado por 27 países unificados, que han logrado un Consejo Europeo y varias instituciones más que buscan acuerdos económicos, políticos, de seguridad, de moneda y de tantos problemas que van surgiendo. Constituyen un modelo de integración, con diferentes idiomas, religiones, y costumbres; muchos de ellos se han enfrentado en guerras sangrientas. Las fronteras son simples referencias, no hay aduanas y casi todos tienen como moneda el euro.

Temas como el coronavirus y los constantes enfrentamientos en Medio Oriente y África del Norte han generado que, pacíficamente, sean invadidos por poblaciones sirias. Ante la cantidad de gente que pide refugio, los gobernantes de la UE han tenido que buscar la forma de repartirse la responsabilidad de seres humanos que huían de los horrores que atraviesan. Se lograron acuerdos para establecer cuotas. Desgraciadamente han surgido fanáticos religiosos musulmanes que quieren formar su propio califato y el Estado Islámico ISIS se está apoderando de tierras de Irak y Siria, y de su petróleo, para mantener sus ejércitos y lograr más adeptos, imponiendo el terror. Han avanzado tanto, que un grupo de terroristas infiltrados entre los refugiados trató de incendiar París, apoyados por musulmanes nacidos en Francia. Ahora anuncian que seguirán usando las mismas tácticas en Londres, Washington y Nueva York.

Francia les ha declarado la guerra, pero el terrorismo se ha ensañado sobre todo en países europeos con gran población musulmana. Hasta ahora no se encuentra la fórmula, para nuestro criterio, de combatirlos. Habrá que unir fuerzas de seguridad e inteligencia de los países y usar todos los medios modernos para interferir mensajes o declaraciones que se consideren peligrosos.

Hasta ahora el terrorismo se ha focalizado en las ciudades señaladas. Además, el fanatismo religioso lleva a que se pierda la vida de los seres que se convierten en bombas humanas para lograr, según ellos, el premio eterno en su paraíso.

Actualmente hay preocupación por lo que pueda suceder entre Rusia, la OTAN y su miembro principal, Estados Unidos, por las amenazas a Ucrania; y por las amenazas de China de invadir Taiwán.

El mundo puede precipitarse a una guerra religiosa que podría ser inacabable, pues su lucha es por razones espirituales.