Litio versus petróleo

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Litio versus petróleo

El litio es un metal que se encuentra principalmente en salmueras naturales, pegmatitas, pozos petrolíferos, campos geotermales y agua de mar. Es el metal más liviano, con la mitad de la densidad del agua y presenta excelentes condiciones en la conducción del calor y la electricidad, por eso se ha vuelto indispensable para las baterías de los vehículos eléctricos, con motores que impulsarán la movilidad en los próximos años.

Está presente en las salinas de Chile, Argentina, China y el Tíbet. Y alrededor del 85 % de las reservas de litio en el mundo se encuentran en el Triángulo del litio, compuesto por Argentina, Bolivia y Chile.

El desierto de sal más grande del mundo, el Salar de Uyuni, se encuentra en Bolivia, a 4.000 metros de altura. Estas reservas se encuentran en condiciones de explotación únicas y permiten costos de procesamiento y producción mucho menores a los de los combustibles fósiles.

En abril de 2018, la empresa alemana ACY Systems fue seleccionada por el Gobierno boliviano por reunir las mejores oportunidades económicas, tecnológicas y de mercado.

Además, Bolivia a través de YLB, firmó este año un acuerdo preliminar con el consorcio chino TBEA-Baocheng para construir plantas industrializadoras de litio en los salares de Coipasa y Pastos Grandes, ya que China es en la actualidad el mayor productor de vehículos eléctricos mediante su empresa BYD, que ha desplazado a la norteamericana Tesla, centrando en su fabricación la disputa por el control del cambio tecnológico entre Estados Unidos y China.

Las cantidades de litio, cobalto y níquel disponibles a día de hoy ya son suficientes como para que se generalice el uso de vehículos eléctricos a escala mundial en un plazo corto.

Mientras los coches con motor de combustión interna (ICE) emiten gases tóxicos y CO2 con consecuencias nefastas en términos de calentamiento global, los vehículos eléctricos de batería no provocan emisiones derivadas de la quema de combustible alguno.

Nuestra actual dependencia del crudo para ICE es enorme en comparación con la futura dependencia de las materias primas necesarias para las baterías de los autos eléctricos.

En última instancia, no cabe comparación posible entre el petróleo, tremendamente contaminante, y las materias empleadas en la fabricación de baterías.

Los vehículos eléctricos de batería y los materiales necesarios para su fabricación, superan con creces a los convencionales desde el punto de vista medioambiental, económico, social y de eficiencia en el uso de recursos.

Pese a todo, veo muy difícil la marginación del petróleo. Hay demasiados intereses y países que viven de él.