América Latina y la educación

  Columnas

América Latina y la educación

Si mejoramos la educación, si por ejemplo, los ministerios piden asesoría a países como Finlandia, los votantes en una elección, bien instruidos, no serían presa fácil de candidatos demagogos

nuestro subcontinente tiene todo. Somos ricos en cuestiones económicas: agricultura, minería, ganadería y más factores que un país necesita para atender sus necesidades básicas. Sin embargo, estamos muy atrasados en materia de educación. Es lamentable que los gobiernos den importancia solo a lo que satisface a los pueblos para mantenerlos políticamente atados, pensando en la reelección. Si comparamos el nivel educativo de Europa y de muchos países asiáticos nos quedamos muy atrás.

Construir escuelas es una buena forma de cumplir programas ofrecidos en campaña para conquistar votos, pero más o menos edificios no es la solución. La enseñanza es mala, los profesores con título universitario cumplen a duras penas sus obligaciones. Si los sueldos son bajos tratan de darse tiempo para conseguir otro trabajo que les permita vivir. Con cumplir el programa de estudios que señalan las autoridades de Educación piensan que es más que suficiente. La juventud hoy lee menos que nunca; pasar de grado es la meta que persigue y si ingresa a la universidad, el estudiante y su familia se sienten más que realizados.

Comparados con Finlandia, Singapur, Japón o China, ¡qué atrasados estamos! Hacen madrugar al estudiante sin conseguir con eso que la educación mejore. Es el deseo de los profesores tener tiempo para terminar temprano y obtener otra posible cátedra. El niño obligado a madrugar casi va sin desayuno. ¿Cuántas veces se ha probado dar desayuno escolar? ¿Son nutricionistas los que determinan qué debe contener ese desayuno o solo depende del costo de quien presenta la oferta para prepararlos y distribuirlos? Estoy seguro de que si se les ofrece un lunch, las madres de familia se prestarían gustosas a colaborar. Nuestra gente está mal alimentada y mal preparada, así se consigue que no se piense al ir a cumplir el deber cívico de votar, no se medite bien y sean fácil presa de los demagogos.

Nuestros países y el Ecuador, por supuesto, necesitan profesionales graduados en universidades en las clásicas profesiones que se ofrecen, pero también tecnólogos. ¿Cuántos colegios técnicos tiene Ecuador? Conozco el Montepiedra, que prepara tecnólogos de gran capacidad que, incluso graduándose de bachilleres pueden ingresar a la universidad. Este colegio lo ha mantenido Guillermo Lasso muchos años antes de pensar en lanzarse a la Presidencia de la República, por lo tanto no lo ha hecho por razones políticas. ¡Qué importante sería para el país que muchas personas que tienen bienes suficientes puedan seguir ese ejemplo! Si mejoramos la educación, si por ejemplo, los ministerios piden asesoría a países como Finlandia, los votantes en una elección, bien instruidos, no serían presa fácil de candidatos demagogos.